Ventajas de adoptar un gato en lugar de comprarlo

La mayoría de las personas suele decantarse por comprar un cachorro recién nacido, porque son adorables. Pero, ¿es la mejor opción? Analizamos las ventajas de adoptar un gato ya adulto.

Los gatos hacen mucha compañía.

“Dos personas, al conocerse, se relajan totalmente cuando descubren que ambas tienen gatos. Y se zambullen en las anécdotas. Tras reñir a tu gato, lo miras a la cara y sientes la terrible sospecha de que ha entendido hasta la última de las palabras. Y de que las ha archivado como referencia para el futuro”. Charlotte Gray.

Se convierten en un miembro más de la familia, o sacan de la soledad a personas que no tengan compañía. No cabe duda de que tener un minino en casa será fuente de innumerables alegrías. Según el dicho “el perro es el mejor amigo del hombre”, pero estos felinos no tienen nada que envidiarles, por numerosas razones, son igual de cariñosos, ayudan a combatir el estrés, y resultan más cómodos para la vida moderna, pues no necesitan que se les saque a pasear, pueden estar tres días solos si se les deja la comida suficiente, etc.

Aumentan cada año los hogares que se han decantado por estos animales. Sin embargo, el procedimiento más habitual, que consiste en comprarlos recién nacidos, quizás no sea la mejor opción. Examinamos las principales ventajas de adoptar un gato en lugar de acudir a la tienda de mascotas.

Ventajas de adoptar un gato

Ventajas. Haces una labor solidaria

Adoptar sale más barato.

Muchas son las razones por las que conviene adoptar en lugar de comprar un gato. Recopilamos las más importantes.

Se lleva a cabo una acción solidaria. Se está ayudando a una de las numerosas ONGs de protección animal, que por norma general libran a estos ejemplares de los albergues municipales, que a su vez los han recogido cuando han sido abandonados en la calle. En suma se está salvando una vida.

El hueco del gato lo ocupará otro en la protectora. Aunque estas instituciones realizan grandes esfuerzos, su capacidad de tenerlos está limitada por el espacio. Llevarse uno a casa, permite que tengan una plaza libre.

La ventaja económica resulta evidente. Mientras que adquirir un gato recién nacido puede suponer un desembolso de 1000 euros, en la mayor parte de los casos recoger uno abandonado sale gratis. Si se recurre a una asociación de ayuda a estos animales, el proceso no suele salir muy caro, la mayor parte de ellas pide como mucho hacerse socio de la entidad, lo que puede salir por unos 50 euros al año, y tiene como contrapartida las mismas ventajas que al resto de miembros.

Se puede encontrar el gato que mejor se complemente a su dueño. Quizás sea la ventaja práctica más importante. No se sabe cómo será la personalidad del recién nacido, mientras que antes de adoptar se puede tratar con el minino en cuestión, para comprobar si se produce o no esa especial conexión que se da a veces. Y se evitan las incompatibilidades, muchas veces un animal determinado no es para ese amo, por lo que ambos no mantienen una relación tan idílica como debería ser.

Muchas ONGs imparten cursos de iniciación al cuidado de gatos, en los que se aprende todo lo necesario para quien ignora lo más elemental, por ejemplo accesorios imprescindibles, cuáles son los mejores juguetes para tu gato, calendario de vacunaciones, etc.

Desventajas de la adopción de gatos

Depresión. Ayuda

El ronroneo beneficia la salud.

Por supuesto, conviene sopesar también los puntos negativos en caso de estar interesado en la adopción, para saber si merece la pena. Sería ridículo fingir que todo es positivo.

La principal, si se trata de ejemplares de avanzada edad, lógicamente estarán menos con nosotros, a diferencia de los cachorros, que pueden acompañarnos hasta 20 años. Pero el tiempo que dure nos proporcionará felicidad.

Se debe pasar un pequeño test. En realidad, esto no supone una pega demasiado grande. Si no escondes malas intenciones, muchas veces basta con una pequeña conversación y tomar un café con los voluntarios de la ONG en cuestión. Si no notan nada extraño, no pondrán problemas.

A veces, son gatos que han sufrido, o incluso han sido maltratados por los humanos, por lo que se sienten reticentes a volver a convivir con ellos. Quizás sea una dificultad, aunque puede tomarse también como un reto, ¡vamos a devolver al animal la confianza en nuestra especie! Que no se diga.

En cualquier caso, las ventajas compensan con creces a los inconvenientes.

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