Cómo superar el estrés postraumático

Todos tenemos un pasado y si no lo tienes es que no sabes lo que es vivir o, tal vez, es que vives en el pasado, anclado a viejos raíles obsoletos que se han convertido en ” algo ” más que una referencia; tu residencia.

Residir en el pasado puede ser cómodo, puede ser rutina pero no puede ser siempre. El pasado no se elige pero siempre puedes elegir cómo te afecta tu pasado.

Hay quien es feliz viendo un partido de fútbol y disfrutando de un helado de chocolate, y no necesita más para vivir con dignidad.

Trucos y consejos para superar el estrés postraumático

Fútbol y helado de chocolate.

Porque esas son sus referencias. Cuando tus referencias se convierten en residencia, entonces el pasado eclipsa todo tu presente, y tu vida se convierte en un eterno ” nido vacío “, del que se te hace imposible escapar.

A veces ” vivir del pasado “ puede ser rentable en el corto plazo.
Es el caso de las empresas que hacen de la fama de antaño, su palacio particular,
convirtiendo aquellas estrellas de ayer en hambre para mañana,
mientras ” vivir de las rentas “ se erige como la estrategia de elección, en un mercado cada vez más competitivo.

Cuando haces de tu pasado tu residencia habitual, da igual adónde lo lleves porque será como el bambú o la hierba asiática: crece en cualquier parte.

Y cuanto más te esfuerces en comprenderlo más raíces echará dentro de ti.

Habitar en el pasado es como quedarse en los cinco primeros minutos de ” Mis 50 primeras citas

Tips para superar el estrés tras un trauma

Peícula protagonizada por Drew Barrymore y Adam Sandler. ” Mis 50 primeras citas “.

sin remedio. Sin posibilidad de cambiar el final.

Imagínate parecerte a Drew Barrymore siempre.
Sin posibilidad de mejorar.
Sería algo así como divertido pero no realista.

Lo único realista es que aceptes el pasado como lo que es: una simple referencia vitalque te sirve cual ” trampolín ” o como ” aspiradora “, a la hora de emprender tu presente.

Las referencias no se eligen pero tú eliges qué hacer con tus referencias.

Ahí fuera te espera una vida. Seguramente no es como la imaginaste… ni siquiera se acerca a lo que un día pensaste que sería…

pero siempre puede ser mejor. Y eso sólo depende de ti.

El dolor siempre es un buen maestro, pero al mismo tiempo, es un mal pedagogo.

El dolor es como el derecho. Cuando aprendemos la lección, casi siempre, la experiencia ya ha tenido lugar.

Cuando alguien comete un delito por segunda vez, no significa que no haya aprendido, sino más bien, que aprehendió a tropezar repetidas veces.

Dolor es a paradoja lo mismo que paradoja es a educación.

Vivir y Aprender son directamente proporcionales.
Cuando son inversamente proporcionales, no te confundas, entonces es que no has vivido… ni siquiera has ” malvivido “.

Crisis es a Enseñanza lo que calamidad a dolor.

Aprender no es automático. Uno aprende en función de cuánto esté dispuesto a aprender.

El cuerpo nunca miente (Humanidades)

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La ausencia de dolor es igual a la indiferencia.

El dolor sirve para lo que sirve… para aprender; pero si ” aprendes ” mucho con dolor, te agobias y hasta dejas de aprender.

El dolor no se elige, pero tú eliges cuánto sufrir de dolor.

El estrés postraumático se supera.

El dolor destruye tu belleza natural, ya sea exterior interior, reduciéndola a cenizas… y las cenizas no se arreglan… como no se arregla el dolor… ni vuelve la belleza.

 

 

 

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