Sexo y robots en la ciencia ficción

No es infrecuente encontrar en las obras de ciencia ficción temáticas que combinan sexo y robots. En algunos casos las relaciones se ciñen a lo estrictamente sexual y en otros casos las cosas van un poco más allá, incluido el paso por el altar.

Cualquier invento susceptible de poder utilizarse para el sexo se acabará empleando para ese fin. Cuando surgió el cine, era cuestión de tiempo que aparecieran las películas eróticas o pornográficas; lo mismo podemos decir de las novelas, los cómics, los dibujos animados… Los robots no iban a ser una excepción. Ya existen distintos modelos de robots sexuales disponibles en el mercado y parece que su uso se va a convertir en algo bastante popular. Varias obras de ciencia ficción ya han tratado sobre sexo y robots, algunas de ellas hace bastantes años. Vamos a superar el valle inquietante para hacer un repaso de alguna de ellas.

Metrópolis (Fritz Lang, 1927). María, un robot muy malo

Sí, en el año 1927 ya se pensaba que un robot podía ser utilizado para seducir. Metrópolis es una obra maestra del cine dirigida por Fritz Lang. Esta distopía transcurre en el año 2026, en una ciudad donde los ricos y poderosos viven muy bien y los peones y pobres no tan bien (¿les suena?). María es una joven defensora de la causa de los más débiles, con un discurso de paz y amor.

Como esta muchacha empieza a convertirse en un peligro, un científico crea un robot que adopta la forma de María y que se infiltrará entre las clases oprimidas para sembrar el caos y la discordia, a lo Willy Toledo. Hay un momento de la película en el que María-robot baila una danza sensual y lasciva que provoca el deseo en los hombres que la contemplan. En serio, no verán jamás miradas tan libidinosas en un varón como las que aparecen en esta parte del metraje.

Blade Runner (Ridley Scott, 1982) ¡Qué no me repliques!

Blade Runner es todo un clásico de la historia del cine, a pesar de que durante su estreno no fue a verla muchas personas. El pobre Harrison Ford se enamora de una replicante, pero también sabe que tiene que ser eliminada. Vaya dilema. Para mi gusto, unas de las pocas películas que supera en calidad a la novela que adapta.

Bola de Dragón Z (1989-1996). C 18, la androide arrepentida

¿Es Bola de Dragón ciencia ficción? Entendemos que sí. Hay viajes interestelares, viajes temporales, naves espaciales… y robots. El Dr. Gero (no confundir con el de Los Chichos) envía a la Tierra a los androides C 17 y C 18 (no son modelos de Citroën) para vengarse de Goku, pero cometió un error. Estos robots fueron creados a partir de humanos y aún tenían sentimientos, lo que acabó siendo fatal para el maléfico doctor. Por esa capacidad de amar, C 18 se acabó enamorando de Krilin, que nunca se había visto en otra igual. Se casaron y tuvieron una hija a la que llamaron Marron, en homenaje al marrón que supone tener un hijo.

A.I. Inteligencia Artificial (Steven Spielberg, 2001). Gigolo Joe, el robot seductor

Pocas películas me han dejado un poso de tristeza tan grande como esta. Este largometraje transcurre en un futuro donde los robots (Mecas) son objetos de uso cotidiano. Al protagonista principal, un niño robot llamado David al que su madre humana abandona en un bosque, le acompaña un Meca de nombre Gigolo Joe (interpretado por Jude Law), diseñado para seducir a mujeres (una especie de cyberprostituto). Quizás la mejor película de amor y robots (amor en sentido amplío).

Vuelvo enseguida (Black Mirror, 2013). Mi marido mejorado

La serie Black Mirror es una de mis favoritas, aparte de por su calidad, por tratarse de capítulos independientes que me permiten no engancharme. Este capítulo no es mi preferido, pero ilustra muy bien el tema de este artículo.

Tras la pérdida de su marido, y para superar el duelo, Martha encarga una réplica robótica de su esposo. Se parece a él, habla como él, actúa como él, pero es mucho mejor en la cama. Vamos, que todo son ventajas (salvo que te dé un poco de yuyu, claro).

Her (Spike Jonze, 2013). Cuando te enamoras del Windows XP

En realidad, esta peli no trata de sexo y robots, sino de sexo y sistemas operativos, da igual si son Windows, Linux o Mac. Si del amor al odio solo hay un paso, me imagino que esta regla también se cumplirá a la inversa; como todos hemos odiado a nuestro sistema operativo después de algún pantallazo azul, digo yo que no será tan difícil amarlo. Y si además tiene la voz de Scarlett Johansson, más difícil será no caer rendido. Vamos, que tienes que ser muy raro si alguna vez no te has enamorado de un sistema operativo o de una suite de ofimática.

Ex Machina (Alex Garland, 2015). Sí, es un poco transparente, pero la quiero

La película más reciente sobre sexo y robots que he visto es Ex Machina. Un joven programador realiza el test de Touring a una robot para comprobar si es realmente inteligente. Entre pregunta y pregunta, y a pesar de que ella tiene el cráneo y el torso transparentes, nuestro protagonista se acaba enamorando; aparentemente, ella también se enamora de él. Bueno, cosas más raras se habrán visto en Tinder.

 

Y hasta aquí un pequeño repaso de obras de ciencia ficción donde sexo y robots están muy presentes. ¿Me he olvidado de alguna importante? Si es así, tenéis disponibles los comentarios. Hasta la próxima.

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