Salud emocional

Las emociones son como globos. A veces los inflamos demasiado; otras, ni siquiera llegamos a distinguir su forma…
pero siempre salen de lo más profundo, de las entrañas.

las emociones son como globos.

las emociones son como globos.

A veces deseas tanto algo que no conoces pero que aspiras obtener, como si no hubiera un mañana, hasta que sin querer, te acabas alejando cada vez más de ese anhelo… como quien ansía la paz en entorno violento

El problema principal de los globos es cuando no sabes hasta dónde soplar para que no exploten. Como no sabes cómo obtener ese equilibrio, vives bajo lo conocido, por más que nunca lo eligieras.

Una cosa es cierta. Los globos explotan. Y cuanto más te esfuerces en reprimir esa realidad más globos te explotan en la cara.

Y cuando te estallan una y otra vez, y no eres capaz de contenerlos es cuando empiezas a creer en Dios y hasta en Adán y Eva, si me apuras.

 

El poder de las emociones

Las emociones son como globos pero los globos no esperan. Estallan, se rompen o ni siquiera llegan a convertirse en globos. Porque su tamaño es directamente proporcional a la actitud de quien lo infla.

Lo cierto es que ” inflando globos ” se aprende a controlar la intensidad. Es inevitable. Y no conozco a nadie ( de carne y hueso ) que haya creado ” sonoros ” globos sin haber hecho estallar unos cuantos por el camino.

No hay globo defectuoso sino emoción mal dirigida.
No existe emoción mal dirigida sino mal entendida.

 

Las emociones son saludables

emociones positivasAtrás quedan ya aquellos mitos de antaño cuyo objetivo principal era evitar emociones ( negativas ) como la tristeza. Mantras como ” los hombres no lloran ” han hecho mucho daño en una sociedad repleta de convencionalismos que hoy han quedado obsoletos.

Las emociones son saludables. Son como un radar permanente que nos avisan cuando algo marcha mal o nos ayudan a detectar problemas y buscar posibles soluciones.

 

Las emociones son aliadas

Comprender las emociones que nos embargan es el primer paso para empezar a controlarlas de a poco. Bien dirigidas se convierten en grandes aliadas. Compañeras de viaje que velan por la salud emocional aun cuando se tratan de evitar.

Comprender las emociones que nos asolan es tanto como evitar que exploten al azar cuando menos te lo esperas de forma adaptativa, madura y flexible.

Normalizar la vida sin luchar ni huir; diseccionar el miedo para empezar a sentir. Canalizar emociones, ir tomando pequeños riesgos; acumular energías, desritualizar el miedo.

Crear ilusiones, aprovechar momentos, usar condimentos, dar salida sin remordimiento. Para que no se escape la vida automatizando sentimientos; desde viejas soluciones, limitados… indefensos.

Pintando sonrisas sin postergar. Creando momentos para recordar. Dejando aflorar los sentimientos en libertad. Aprendiendo a vivir sin miedo a la realidad. Sea la que sea.

Cuidando también las salud emocional.

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