Ciclamen, la planta más alegre del invierno

El ciclamen es una planta de colores vivos y alegres que da flores desde el comienzo del frío hasta el final de la primavera. Su singular aroma y su colorido convierten a esta planta en una de las elecciones predilectas para darle un toque de felicidad a la terraza o el jardín. Todo ello la convierten en una de las plantas de invierno más recomendadas.

El ciclamen, Cyclamen persicum, es una de las plantas más populares de floración invernal. Originariamente solo daba flores blancas o rosas, que eran muy valoradas por su penetrante perfume. Pero hoy día la gama de colores que exhibe el ciclamen actual conforma un auténtico edén, con más de 15 variedades híbridas de belleza singular: blancas, rojas, salmón, con manchas, con dibujos…

El cultivo del ciclamen, sin embargo, no es una tarea fácil ya que se trata de una planta que necesita temperaturas bajas para poder vivir. Por eso su hábitat natural son los espacios exteriores. Cuando comienzan los primeros calores sus flores desaparecen y la planta comienza a quedarse mustia. Por eso, el frío y las bajas temperaturas le sientan bien a esta dama del invierno.

 

Cómo plantar un ciclamen

La mejor época para plantar el ciclamen es desde principios de otoño hasta los últimos días del invierno. Hay que tener muy presente el lugar que se ha elegido para ubicar la planta, ya que será un elemento clave para su posterior desarrollo y crecimiento. Los mejores sitios son los patios interiores y los jardines con lugares de sombra. No es recomendable plantarlos en sitios que reciben una alta exposición directa de los rayos del sol.

 

Ciclamen, la flor del invierno

Existen más de 15 variedades de ciclamen de múltiples colores.

Si vamos a plantar el ciclamen en una maceta, es aconsejable que el tiesto sea de barro para evitar excesos de humedad. La mezcla de tierra deberá ser de dos partes de turba y una de arena. La germinación se producirá unos 28 días después, y podremos comenzar a apreciar las primeras hojas una vez transcurridos 80-90 días tras la siembra.

Dos o tres meses después podremos transplantar la planta a una maceta de 10 cm de diámetro, momento que debe coincidir cuando el ciclamen muestre una docena de hojas aproximadamente.

Cuidados del ciclamen

Luz: necesita un lugar con buena iluminación, aunque no soporta la luz directa.

Temperatura: vive en perfectas condiciones entre los 5 y los 25ºC.

Riego: no debemos dejar que la planta se seque nunca.

Situación: en el jardín prefiere lugares frescos, como el pie de los árboles. En casa es mejor situarlos en balcones orientados al sur.

Abono: cada 15 días, y en épocas de floración es aconsejable disolver fertilizante en el agua de riego.

 

Patio con ciclamen

Los mejores sitios son los patios interiores y los jardines con lugares de sombra

 

El ciclamen puede vivir varios años si se mantienen las condiciones apropiadas, aunque con el paso del tiempo sus flores se irán haciendo más pequeñas. Para que nuestro ciclamen nos acompañe mucho tiempo, al final de cada primavera, cuando le dejan de brotar flores y sus hojas comienzan a amarillear y a marchitarse, debemos dejar de regarlo e ir quitándole las hojas a medida que éstas se vayan secando. Al final, cuando solo quede el bulbo, debemos sacarlo de la tierra y guardarlo en un lugar oscuro cubierto de turba, a la espera de la llegada del siguiente otoño.

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