Los pesebres de Sicilia protagonistas de la Navidad: historia y materiales

Para los que estéis pensando dónde viajar en las próximas Navidades, os propongo visitar Sicilia para conocer los variados, originales y antiguos pesebres artesanales.

En el periodo navideño los pueblos de Sicilia, las iglesias y las calles se convierte en una exposición abierta de pesebres de todo tipo: vivientes, con movimientos mecánicos y de tamaños que van desde miniaturas hasta escala natural realizados con distintos materiales.

Historia de los pesebres sicilianos

Si bien se consideran como primeros pesebres (1494) una obra de mármol que se encuentran en una iglesia de Termini Imerse (Palermo) y un pesebre hecho en Nápoles que se conserva en Scicli (Ragusa), la verdadera difusión de los pesebres comenzó en el ‘600 con un progresivo uso de estatuillas talladas en madera que se exponían en las casas de familias nobles.

A principios del ‘800 el pesebre siciliano sale de los ambientes eclesiásticos y aristocráticos para adquirir carácter popular. Se desarrolla el trabajo artesanal de la cerámica hasta la aparición de los moldes de yeso que fueron determinantes para bajar costos e incrementar la producción de estatuillas.

A partir de este momento y siempre con el mayor empleo de distintos materiales, el arte del pesebre se ha desarrollado y los pesebres se han convertido en las verdaderas obras de arte que se aprecian en la Navidad de Sicilia.

Los pesebres artísticos de Caltagirone

Caltagirone es la ciudad de la cerámica más famosa de  en donde hay más de 150 talleres artesanales diseminados por el centro histórico. En Caltagirone está la llamada Escalera de Santa María del Monte que es realmente un monumento a la cerámica: consta de 142 escalones decorados con mayólicas de estilo árabe, normando, angevino y aragonés.

Sin embargo, Caltagirone no se distingue solo por sus pesebres en cerámica, sino por la variedad de materiales empleados en la fabricación de originales pesebres. Por esto es llamada la ciudad de los 100 pesebres:

  • Pesebre de la sal: bloques de sal esculpidos y hábilmente iluminados.
  • Pesebre de pasta: realizado con más de 30 variedades y 40 kilos de pasta.
  • Pesebre de algodón: estatuillas de hierro cubiertas con algodón hidrófilo acompañadas de movimientos mecánicos. Está inmerso en luces y fibra óptica que le dan un efecto de acuario por demás sugestivo.
  • Pesebre de tamaño humano: formado por 100 piezas en terracota y tela que representa la Adoración de los Reyes magos.
  • Pesebre de juegos y oficios: en una gruta natural representa el clásico pesebre siciliano hecho con materiales pobres: caña, musgos y yeso. La escenografía cuenta con cascadas de agua y juego de luces.

Caltagirone y sus pesebres no tradicionales

En la Navidad de 2014, esperemos que este año se repita, se presentó el pesebre Lego, realizado con 100.000 piezas Lego capaces de recrear un paisaje moderno, pero al mismo tiempo “sin tiempo”.

El más sorprendente y participativo fue el Nativity, un pesebre interactivo que sumerge al visitante en una mágica atmósfera de un pesebre tradicional.

El pesebre de cera de Acireale

El pesebre de cera fue realizado en el año 1700 y se encuentra en la iglesia de Santa María de la Nieve, llamada “la gruta” porque fue cavada en la roca lávica del volcán Etna. Son 34 personajes en tamaño natural hechos en madera, pero la cabeza y el rostro son de cera. Dada la fragilidad de este material, el pesebre tuvo que ser restaurado varias veces.

Los dos artesanos de la cera que trabajaron en el pesebre utilizaron técnicas distintas: uno trabajó con la técnica del calco (matrices) que daban a los personajes lineamientos más precisos, marcados y realistas, mientras que el otro usó la técnica tradicional de la cera de “capa sobre capa”.

Los ojos de las figuras son de vidrio, dándole profundidad a la mirada; los dientes son de hueso y la barba y los cabellos son naturales. La mayor parte de los vestidos son originales. El adamascado en oro de los reyes magos es una tela que se usaba en el ‘700 y está bordada con oro.

Los pesebres de coral en Trápani

En el siglo XVIII Trápani fue una de las ciudades más ricas de la isla gracias a su puerto comercial y al aprovechamiento de recursos locales como las salinas, el cultivo del olivo, la uva y la extracción de coral.

El arte de los artesanos del coral ha dado a Sicilia los pesebres más hermosos, pertenecientes a ricas familias o a determinadas iglesias.

En épocas más recientes el empleo del coral se ha ido reduciendo cada vez más. En la composición de los paisajes, la arquitectura y los personajes se ha sustituido con marfil, perlas, mármol y madera.

Hoy se pueden admirar colecciones de pesebres de coral adornados posteriormente con oro, plata y piedras preciosas. Estas obras están expuestas en el museo regional Conte Agostino Pepoli que funciona en un convento carmelitano del ‘300. Varios de estos pesebres pertenecían a familias nobles que los exponían en sus casas.

Los pueblos sicilianos de montaña por sí solos ya son pesebres y si a esto le sumamos las luces, la música y los cantos en dialecto siciliano, los pesebres vivientes y el sentimiento religioso que se respira por las calles, Sicilia se convierten en el destino perfecto para viajar en estas Navidades.

 

 

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