El paso del mito al logos en los sabios griegos

La transición del mito al logos se dio desde un enfoque mitológico-religioso de la realidad, a una interpretación racional, filosófica y científica.

Aristóteles consideraba que los humanos se iniciaron en la filosofía motivados por la admiración y todavía continúan haciéndolo. Es una consideración que aún puede ser válida en nuestro tiempo. Esta idea deriva de Platón y comprende por admiración filosófica la experiencia de maravillarse por los eventos y fenómenos más misteriosos del mundo, de los cuales inmediatamente aparece la interrogante acerca de las causas que tienen.

El origen de la filosofía

En esta misma consideración platónica se nos presenta la cuestión acerca del origen mismo de la filosofía occidental. Cabe mencionar que las filosofías de las distintas escuelas griegas no fueron las únicas que estuvieron vinculadas a la sabiduría antigua. Esta última también se encuentra en los mitos, nacidos de igual manera por el sentido de asombro de los fenómenos de la realidad.

Ciertamente no es sencillo identificar las fronteras entre el mito, la sabiduría antigua y la filosofía como tal, de acuerdo a las divisiones marcadas por la historia de la filosofía convencional. Si bien estos tres campos del saber comparten varios temas- como la cuestión del surgimiento del mundo, los fenómenos de la naturaleza y las instituciones y normas sociales-, se diferencian por el modo en el que los abordan con sus discursos y cómo los expresan.

Paradigmas alternativos

La fascinante transición del mito al logos se llevó a cabo desde una vía expresiva de estilo narrativo, que hablaba de dioses y héroes a un lenguaje principalmente argumentativo. De tener explicaciones del cosmos relacionadas con diferentes deidades se llega a una tentativa racional por entender, controlar o por lo menos predecir la naturaleza y sus fenómenos. El surgimiento de la filosofía como tal, la de las diferentes escuelas griegas, se dio con la llegada al ámbito intelectual antiguo de la argumentación.

Un recurso intelectual

Ahora bien, la filosofía griega no apareció en la Grecia Continental. A Atenas no llegará sino hasta ya entrado el siglo V y en Esparta nunca consiguió asentarse. La filosofía nació en las colonias griegas asentadas en Asia Menor, como Mileto, Elea y Crotona. Esa circunstancia se entiende por el hecho de que en esos lugares era necesario afrontar situaciones poco conocidas, fenómenos sorprendentes y problemas de complicada resolución. Por lo tanto era preciso ensayar distintos modos de pensar. Los habitantes de estas colonias griegas se enfrentaban a desafíos intelectuales que no habían podido experimentarse en una gran ciudad del mundo antiguo.

Otra circunstancia a tomar en cuenta con relación al nacimiento de la filosofía, tiene que ver con las necesidades del comercio y el tráfico que salieron de la polis y que se difundieron allende sus fronteras. Para conseguir lo anterior se precisaron novedosos modos de argumentación y de comunicación, al grado de propiciar un cambio de paradigma cultural en la Grecia Arcaica.

De la creencia al razonamiento

Los focos de interés del pensamiento griego antiguo incluyen tres campos de estudio de la física: la teoría de la naturaleza, la ética y la lógica. Es preciso considerar que la física en estos tiempos no se concentraba solamente en el estudio del tiempo, el espacio o el movimiento, sino también en la teología entendida como la investigación acerca de las divinidades de acuerdo a la observación de los fenómenos de la naturaleza.

Los historiadores de la antigüedad relacionan esos tres temas de estudio con sendos periodos históricos perfectamente determinados. De acuerdo a esta perspectiva los filósofos presocráticos fueron los iniciadores de la física; Sócrates y Platón, comenzaron la ética y Aristóteles fue quien inauguró el estudio de la lógica.

Mitos y explicaciones

Y así, la transición del mito al logos se llevó a cabo de modo paulatino. Se dio gracias al impulso de un grupo filósofos que se ocuparon de cuestiones acerca del origen de las cosas del mundo y que además postularon un elemento fundamental de la naturaleza. Esto lo efectuaron usando un lenguaje básicamente mitológico, pero con una perspectiva metafórica del nombre de las divinidades y una reinterpretación alegórica de los mitos más importantes. Ese es el caso de los mitos órficos, denominados así por Orfeo, un célebre rapsoda de los tiempos antiguos.

La permanencia del mito en la esencia del logos

A final de cuentas, el paso del mito al logos quedó definido por el cambio de una visión mitológico-religiosa de la realidad- relatos de dioses que explicaban el surgimiento y cambio de las cosas del mundo- a una perspectiva racional filosófica y científica de los fenómenos naturales. Sin embargo este cambio se dio paulatinamente al grado que diversos motivos mitológicos aún se hacen presentes en los discursos de los pensadores presocráticos, quienes comenzaron la filosofía occidental.

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