Legado en los huesos: reseña

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Legado en los huesos es la segunda parte de la trilogía de la escritora Dolores Redondo. Una novela negra que vuelve a adentrarnos, una vez más, a los parajes de la zona del Baztán así como a las leyendas y a la magia que siempre han existido en estas tierras. Lo hace a través de Amaia Salazar, una inspectora de la policía foral que investigar, por un lado, un suicidio, en el que se encentra una nota dirigida a ella y que dice solamente “Tarttalo” (un ser mitológico de la zona), por otro, las profanaciones de la iglesia de Arizkun y el descubrimiento de que los huesos encontrados pertenecen a bebés no bautizados.

Legado en los huesos, la segunda parte de la trilogía del Baztán de Dolores Redondo

Legado en los huesos.
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Ficha técnica de “Legado en los huesos

Autora: Dolores Redondo Meira

Editorial: Destino

Género: Novela negra

Longitud: 560 páginas

Año de publicación: 2013

ISBN: 978-84-233-4745-2

Argumento de “Legado en los huesos

Una embarazadísima Amaia Salazar llega al juzgado porque está a punto de comenzar el juicio contra el padrasto de Joana Márquez ya que, un tiempo atrás, encontró algunas pruebas que le incriminaban a él y por haber resuelto  los crímenes,  conocidos como los del basajaun (historia narrada en “El guardián invisible”, la primera parte de la trilogía). Pero de repente, algo ocurre que cambia los acontecimientos. El proceso ya no se puede celebrar porque el acusado acaba de ser encontrado sin vida en los baños. Todo apunta a que se trata de un suicidio, apareciendo junto al cadáver  una nota con una sola palabra, “Tarttalo” y que, por si fuera poco, va dirigida a la inspectora.

Además, la iglesia entra en acción solicitando a la inspectora que indague los últimos acontecimientos que están ocurriendo en la iglesia de Arizkun, uno de los pueblos que componen el valle del Baztán, ya que unos individuos han andado merodeando por la iglesia y han acabado por profanarla dos veces, dejando unos huesos como “regalito”. A la iglesia le urge que se aclare cuanto antes el tema y de hecho, no deja de mostrar su preocupación insistiendo una y otra vez en saber cómo se está desarrollando la investigación. Dos temas, aparentemente, inconexos y con los que Amaia Salazar tiene que lidiar.

Sobre la autora

Dolores Redondo (Donostia-San Sebastián, 1969) estudió Derecho y Restauración gastronómica, y durante algunos años se dedicó a los negocios, entre otros, tuvo un restaurante propio.

Comenzó escribiendo relatos cortos y cuentos infantiles. En 2009 publicó su primera novela, Los privilegios del ángel (Eunate Editorial) y en enero de 2013 publicó “El guardián invisible, primer volumen de la Trilogía del Baztán.

Actualmente vive y escribe en la Ribera Navarra.

Opinión sobre “Legado en los huesos

Legado en los huesos” relata una historia fascinante contada magistralmente. Una vez más, la autora ha sabido darle ese toque de realidad mezclado con la fantasía, además de encontrar la sublime conjunción entre la tradición que existe en estas tierras con la modernidad. Una novela fresca que cautiva y que engancha desde el principio y que, confome se va leyendo, deja entrever algunos datos que hacen que vaya despertando, más aún, el interés por saber cómo acabará.

De la misma forma que lo hizo en “El guardián invisible“, los personajes están muy bien construidos y la escritora ha sabido captar la personalidad de la gente de la zona del Baztán. Aunque he de reconocer que sí he notado algunos cambios en la forma de hablar y de expresarse por parte de la protagonista  en “Legado en los huesos“, ya que en esta ocasión suelta algún que otro “taco” y alguna manifestación que además se repite más de una vez a lo largo de toda la novela y que en la anterior no existía. Por otro lado, cabe destacar cómo  van evolucionado  los personajes en esta segunda parte haciéndose mucho más patente en la inspectora Amaia Salazar. Si en “El guardián invisible” se le veía como una mujer temerosa de ir a su tierra por todo lo que allí había vivido en su infancia, familiarmente hablando, ahora, lejos de ser asustadiza, va más asiduamente a Elizondo y de hecho, se decide a comprar la casa de la abuela para reformarla y pasar allí temporadas. Hechos que confirman cómo la protagonista ha podido controlar los fantasmas del pasado.

Además, ahora adopta el papel de madre que le da un toque diferenciador con respecto a la primera parte de la trilogía, sin olvidarnos de su faceta de hermana mayor a la que le preocupan las pintadas que aparecen en el local de se hermana, la de esposa con James y cómo éste va pasando, un  poco, a un segundo plano con la llegada de su hijo, aunque, también se puede apreciar cómo la conciliación laboral y la de madre es un tanto complicada (reflejando perfectamente la realidad). Las ansias de querer ser perfeccionista en todo y la de sentirse atraída por los hombres y más concretamente por el juez, demuestran cómo Amaia Salazar ha ido evolucionando.

Por otro lado y una vez más, la autora demuestra haberse documentado muy concienzudamente tanto en las leyendas de la zona como en las tradiciones que datan desde antaño, tocando algunos temas como los agotes. Los escenarios que describe son tan reales que da la sensación que al leer la historia, casi, se puede ver el lugar donde está sucediendo lo que está contando. Aunque, conociendo la zona del Baztán, como la conozco pues soy de cerquita, si que hay algunos pequeños errores que se pueden pasar por alto.

Como conclusión, he de decir que es una novela negra que engancha de principio a fín, que me ha gustado tanto o más que que “El guardián invisible” y que creo que en la forma de relatar las historias puede despertar el interés  y la curiosidad en la cultura y mitología de esa zona, muy rica, por cierto, en este aspecto. Ahora sólo queda esperar a “Ofrenda a la tormenta“,  que en breve verá la luz para ver cómo acaba esta, por el momento, magistral trilogía.

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