Las fuentes orientales de la filosofía griega

Algunas tradiciones judaicas sugieren que la filosofía griega germinó en el Oriente, pero el talante libre y razonador de los griegos no hace muy probable esta referencia.

De acuerdo a lo que pensaban ciertos filósofos judaicos que se formaron en Alejandría, en el siglo 1 a.C., la filosofía griega derivaría de cierto pensar cultivado en el Oriente. Lo filósofo griegos más significativos, de acuerdo a esta explicación, habrían tomado de las culturas babilónicas, indias, hebraicas y egipcias, no solo sus descubrimientos científicos, sino también sus principales conceptos filosóficos.

Esta idea acerca de las posibles fuentes orientales de la filosofía griega, fue transmitiéndose durante los siglos posteriores hasta terminar manifestadas en perspectivas como la del neopitagórico Numenio, quien llegó a referirse a Platón como el “Moisés ático” y tal denominación llegó a ser usada por escritores cristianos de las generaciones siguientes.

Una idea con pocos fundamentos

Sin embargo esa hipotética visión, a final de cuentas, no tiene fundamentos demasiado sólidos. Es cierto que existen anécdotas de viajes realizados por varios filósofos griegos al Oriente, como Pirrón quien viajó a India; Demócrito a Mesopotamia y Platón a Egipto, por mencionar solo algunos. No obstante la radical diferencia entre la mentalidad de los griegos y la de los orientales tuvo que haberse perfilado como un insoslayable obstáculo para que unos pudieran inspirarse en los otros y que los pensadores griegos pudieran tomar sus conceptos más importantes de las filosofías y creencias de los pueblos orientales. Lo único que podría ser plausible es que la geometría haya aparecido en Egipto y de allí se hubiese difundido a las principales culturas de la antigüedad.

Razonamiento y revelación

Por otra parte, es necesario considerar que la sabiduría oriental se orientó directamente hacia lo religioso. Se trataba de un corpus de conocimientos transmitido de una casta de sacerdotes a la siguiente, con el propósito de protegerlo y preservarlo inalterado. La sabiduría en Oriente tuvo una fuente exclusiva: la tradición. En contraste la filosofía griega era una investigación sin tregua, la manifestación de un intelecto libre frente a lo instituido, lo convencional y lo tradicional.

Un saber accesible a todos

Así también la filosofía no era en Grecia, como sí lo fue en los pueblos de Oriente, algo exclusivo de cierta casta, una privilegiada revelación para ciertos individuos y nadie más; por el contrario, los griegos aseguraban que cualquier hombre era capaz de filosofar por tratarse de un animal racional y la racionalidad se relaciona directamente con la búsqueda de la verdad, por medio de la creatividad y la autonomía.

El amor por la sabiduría y la pasión por cuestionar

Por lo consiguiente la filosofía griega es una investigación acerca de la realidad manifestada en todos sus fenómenos, casi siempre con base en la razón y no en divinas revelaciones, como era una constante en las sabidurías de oriente. Y sí acaso esto generalmente deriva en un estado de incertidumbre intelectual, mucha polémica, nuevas preguntas y solo relativas soluciones a las grandes cuestiones de la existencia, precisamente esa es la máxima valía que nos puede ofrecer la filosofía desde los tiempos de los griegos: imbuir de una inagotable vitalidad al deseo de cuestionarlo y conocerlo todo, tan razonable, tan comprensible, tan humano.

Platón I (GRANDES PENSADORES)

Amazon España: EUR 59,00

Amazon Reino Unido: £64.74

Amazon Estados Unidos: EUR 59,00

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Haz la operación aritmética: *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.