La rivalidad femenina. Cómo entenderla y superarla

La rivalidad femenina es un fenómeno social muy común que se da muchos ámbitos, en este artículo se analizarán las causas más frecuentes de estos comportamientos entre mujeres que provocan celos y actitudes hostiles entre ellas.

Los celos entre mujeres son reflejo de sus inseguridades

La rivalidad entre mujeres es reflejo de sus inseguridades y complejos
Imagen por Nery ismael

La rivalidad femenina tiene su origen en una sociedad patriarcal, en donde el varón siempre gozó del poder, la autoridad y de mayores privilegios respecto a las mujeres, ellos siempre tomaron las decisiones importantes, dominaron la vida pública y conquistaron los puestos de poder;  ejecutivos, comerciales, directivos, etc. Las mujeres en cambio, permanecieron relegadas, en pequeños espacios privados,  la casa por ejemplo y sin posibilidades de salir, estudiar o trabajar;  dedicándose a las labores del hogar, el cuidado de los hijos, etc. No fue sino hasta en 1965  que en los Estados Unidos,   las mujeres pudieron votar por primera vez haciéndose presentes en los espacios públicos.

Socialización  fomenta rivalidad femenina y sentimientos de subordinación en las mujeres.

Esta situación de desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, creó una condición de subordinación de ellas, que se sigue fomentando en la manera en que niñas y niños socializan pues mientras que a ellos se les enseña, por ejemplo, a través del deporte a ser competitivos, a ellas se les  enseña a ser frágiles, obedientes, delicadas y bonitas.

Hay familias en las se privilegia y da mayor libertad y poder a los niños que a las niñas, confinándolas a destinos o profesiones que limitan su autonomía;  ellas aprenden o se les socializa para  servir a los demás, dar consuelo apoyo o ser soporte. El proceso de socialización también influye en esta condición de la mujer de  sentirse limitadas, en desventaja relegadas o en un segundo plano, lo cual  lleva a creer inconscientemente en la condición de inferioridad, subordinación o insuficiencia y carencia.

La sociedad creía que los varones eran los más aptos y más fuertes para llevar a cabo tareas de liderazgo, organización, toma de decisiones, dirección etc. Incluso, las mujeres eran consideradas el sexo débil.

Grandes pensadores del siglo XX como Niestzche,  Freud o filósofos como Aristóteles consideraban a la mujer como un ser inferior al varón.

Una perspectiva psicoanalítica en relación al poder, explicación de la rivalidad femenina.

Freud decía que “La anatomía es el destino”  Las niñas sufren toda la vida,  el trauma de la envidia del pene tras descubrir que están anatómicamente incompletas”. Entendiendo esto como una metáfora  en donde el pene o falo simboliza el poder del que gozaba el varón, se entiende que la mujer siente envidia de la condición de privilegio que siempre ha tenido el hombre solo por ser hombre.

Ahora bien que también hay que esclarecer en los motivos o las razones de la rivalidad femenina y de los motivos por los que ellas experimentan sentimientos de celos y envidia, porque mientras los hombres suelen ser más competitivos respecto a tener un mejor puesto o trabajo, coche y dinero, las mujeres rivalizan por cuestiones como el amor de un hombre, el físico, el mejor cuerpo y por quién es más bonita o atractiva. ¿Cuáles son las causas por las que una mujer rivaliza por estos motivos y no otros?

Las razones tienen que ver con las pocas posibilidades que se le da a la mujer de sentirse valorada y reconocida en una sociedad machista, sino  a través de su imagen, su físico, su belleza y capacidad de gustar a los otros, que reflejan el motivo de las inseguridades femeninas.

El culto al cuerpo, la moda y la exaltación y fomento de patrones irreales de belleza, como lo es la delgadez dentro  degenera el concepto de belleza y lastima el autoestima de las mujeres dentro de una sociedad superficial y consumista.

Lamentablemente las mujeres sufren más de las presiones sociales , ya que la exigencia hacia ellas  es más grande.  Detrás de eso siempre existe el miedo a ser abandonada o a perder el amor del otro por no ser suficientes.  De ahí que también aparezcan  celos cuando una mujer conoce a otra que aparente ser  “La ideal” y pudiera representar competencia o una amenaza, por ejemplo, en la lucha por el amor de un hombre.

Rivalidad femenina en el ámbito laboral.

En el ámbito laboral  es muy frecuente que se piense que una mujer que logra un ascenso o puesto superior lo haya hecho a través de favores sexuales, lo cual tiene  que ver con creencias culturalmente aprendidas.  El sexo es una forma de poder y control. Este aprendizaje tiene relación con la cosificación del cuerpo de la mujer, visto como un objeto de deseo del hombre, que se puede comercializar o comprar. En este sentido, cierto tipo de hombres compiten por tener más dinero o propiedades y cierto tipo de mujeres rivalizan unas contra otras por ser las más deseables en un juego de poder.

Sin embargo, también se ha observado que muchas mujeres están superando el tema de la rivalidad para entrar en una situación de competencia en busca de lo que durante muchos años se les negó;  la posibilidad de realizarse en profesiones que se creían eran fundamentalmente de hombres.

En los últimos años se ha descubierto que son más las mujeres que terminan sus estudios superiores en comparación con los hombres, según Cifras oficiales brindadas por la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES)revelan que la matriculación de las mujeres en posgrados es de un 50.4%.  Esta tendencia es muy favorable para las mujeres ya que representa una herramienta de empoderamiento que les permite explorar nuevas formas de realización personal, más allá de la maternidad, por ejemplo.

La unión permite superar la rivalidad femenina
CC0 Public Domain

Estos comportamientos femeninos  de sentirse recelosas o envidiosas hacia otras mujeres tienen que ver con sentimientos de inferioridad, con traumas y complejos y probablemente con la falta de amor propio.

Como conclusión general podría decirse que las mujeres tienen una gran necesidad de reconocimiento de parte de la sociedad, que durante muchos años,  les negó la posibilidad de tener las mismas oportunidades que los varones.

Una mujer siempre será capaz de entender perfectamente a otra, ya que pasan las mismas situaciones, penas, alegrías tristezas; a pesar de tener motivaciones y aspiraciones diferentes.

Cuando entre mujeres surja el recelo y la hostilidad, intentemos reconocernos en la otra, identificar algo en común con ella, aceptarla y respetarla. Una mujer madura que ha abandonado esta necesidad de rivalizar o competir, es capaz de aprender de lo bueno de la otra y expresarle su  admiración.

superando la rivalidad

El entendimiento y la comprensión entre mujeres permite superar la rivalidad.

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