Frankenstein (1931), de James Whale

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El ‘Frankenstein’ de James Whale y con Boris Karloff, de 1931, una de las películas más representativas del momento coyuntural de una época.

El suceso de taquilla que resultó el Drácula, de Tod Browning y con Bela Lugosi, ese mismo año, animó a los ejecutivos de la productora Universal a atreverse con otro clásico de la literatura de terror, en este caso, el Frankenstein, de Mary W. Shelley.

Imagen by Universal Pictures

Boris Karloff como el monstruo – Imagen by Universal Pictures

Ya se conoce la historia acerca de que este film iba a ser realizado con el mismo equipo que la primera, pero Bela Lugosi se negó a interpretar el rol protagónico, debido al profuso maquillaje que el mismo requería, y porque así entonces nadie reconocería su rostro. Fue entonces que se decidió convocar a Boris Karloff, un incipiente actor inglés, que gracias a sus grandes dotes dramáticas y con la ayuda del maquillador Jack Pierce, dio vida a una de las figuras más icónicas del siglo XX.

La Universal en los tiempos de la gran crisis

En tiempos en que la primera gran crisis financiera sobrevino en Estados Unidos, lo que causó pérdidas millonarias a los más pudientes y la pérdida de empleo a la clase trabajadora, el cine era una de las industrias más prósperas y el producto más popular, en una sociedad alicaída y necesitada de distracciones de los problemas endémicos y cotidianos.

Así, empresas como Metro Goldwin Mayer y Warner Bros, entre otras, se disputaban a las grandes figuras del espectáculo y los géneros, especialmente el musical, que explotaba como novedad desde el incipiente inicio del cine sonoro.

Entre estas compañías se encontraba la Universal, que venía de grandes éxitos en el cine mudo, particularmente con las películas de terror de Lon Chaney, pero que principiando la época del sonoro no lograba hacer pie, yendo decididamente a la bancarrota, por lo que pronto es vendida a un empresario acaudalado llamado Carl Laemmle, quien se la regala a su hijo homónimo, para su cumpleaños.

Carl Laemmle Jr. no conservaría la empresa sino por unos pocos años, pero es quien la quitaría del riesgo de desaparecer, y le imprimiría ese sello distintivo de “cine de horror” de los años ’30, que ya pasaría como tal definitivamente dentro de la historia del cine.

La genialidad de ‘Frankenstein’: James Whale, Boris Karloff y Jack Pierce

Seguramente, el monstruo de Frankenstein (junto con Drácula) son los personajes que más veces se han llevado a la pantalla, en versiones realizadas en todas partes del mundo.

La versión de la que tratamos es la tercera de la que se tenga conocimiento, siendo las dos primeras de la época del cine mudo, la primera de 1910 (producida por Thomas Alva Edison), y la segunda de 1915, Life without Soul, de Joseph Smiley, aunque en ésta se cambian los nombres de los personajes.

Sin embargo, es probable que no haya mejor versión que ésta primera de la época del sonoro, y sin duda no existe una imagen más icónica del monstruo que la representada por Boris Karloff.

El éxito de esta película descansa en la enorme interpretación dramática de Boris Karloff, pero también en la dirección de James Whale y en el impresionante trabajo del maquillador Jack Pierce.

Esta sería la tercera película en la carrera de Whale, y la que le daría renombre, en una carrera que se vería acotada en las preliminares de lo que en los ’50 sería el macarthismo, debido a su homosexualidad, situación que es recreada en la película de 1998, Dioses y monstruos, de Bill Condon, en la que el gran Ian McKellan personifica a James Whale.

Pero es esa condición de Whale la que se ve reflejada en esta obra, en la que el verdadero nudo dramático se centra en la marginalidad del monstruo, mucho más que en su abyección (y qué más aún se verá esto remarcado en su secuela, Bride of Frankenstein, de 1935, también de Whale), y que hiciera a Karloff declarar en un reportaje que durante el rodaje él nunca pensó estar trabajando en una película de terror.

A esto se le agrega el enorme trabajo de Jack Pierce, que inaugura el rol de maquillador dentro del cine – hasta entonces eran los propios actores los que realizaban sus maquillajes, como en el caso icónico de Lon Chaney, “el hombre de las mil caras” -.

Jack Pierce, que ya había colaborado en la imagen del Drácula de Browning, y que luego diseñaría la extensa galería del monstruos de la Universal, el hombre lobo, el hombre invisible, la momia, etc, aprovechó la fisonomía desgarbada de Boris Karloff (que por entonces se hallaba bastante desmejorado en su peso, debido al poco trabajo y la hambruna), para darle esa impronta cadavérica, y la forma de su cabeza para diseñar la clásica frente como “de caja”, que luego se adaptaría a las cabezas de otros actores que interpretaron el mismo papel (Lon Chaney Jr., Bela Lugosi, Glen Strange), sin mayor éxito, en otras continuaciones posteriores.

Jack Pierce trabajando en el maquillaje de Karloff - Imagen by Universal Pictures

Jack Pierce trabajando en el maquillaje de Karloff – Imagen by Universal Pictures

Ficha técnica de ‘Frankenstein’

James Whale (dirección)
John L. Balderston (música)
Peggy Webling (guión original)
Garrett Fort y Francis Edward Faragoh (adaptación del guión)
Richard Schayer (director de escena)

Elenco:

Colin Clive (Henry Frankenstein)
Mae Clarke (Elizabeth)
John Boles (Victor Moritz)
Boris Karloff (el monstruo)
Edward Van Sloan (Doctor Waldman)
Frederick Kerr (Baron Frankenstein)
Dwight Frye (Fritz)
Lionel Belmore (Burgomaestre)
Marilyn Harris (Maria)

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