Entrevista a María Vega. Autora de “Volver a creer”

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Hoy descubrimos a la escritora sanluqueña más prolífica. Diplomada en psicopedagogía terapéutica, escritora de profesión y creadora por vocación.

“Incluso el pasado puede modificarse” decía un ilustrado Jean-Paul Sartre. Aun cuando estás convencido de que ni el Restaurador del Vaticano podría juntar todos tus trozos. ¿Es esa percepción la que permite a Beatriz abrir las puertas de su corazón hacia la libertad?.

En la foto, María Vega psicoterapeuta y autora del libro "Volver a creer".

Entrevista a María Vega. Autora de “Volver a creer”.

– Sin duda es así. Veréis…, Beatriz es una mujer que se ha hecho a sí misma. Sí. Es una de tantas y tantas mujeres que abandona el resguardo y la protección que le proporciona su reducido círculo familiar para crea su propio círculo familiar. Esperando un futuro lleno de luces y color. Desea crear su propio círculo familiar. Aquel que aparte de ser el resguardo de su amor y de la confianza que deposita en quien por ella debe mirar, debe ser además la garantía de su futuro. Pero la vida no es siempre color de rosa, ¿verdad? Los príncipes azules a parte de desteñir, pueden ser verdaderos ogros cuando ojos ajenos no los observan. Eso es algo que desgraciadamente vemos cada día…

No sólo las ilusiones, las esperanzas y el futuro de Beatriz se desintegran, se fragmentan en cientos de piezas en manos de un hombre que de “eso” tiene poco. Y si nos declinamos en el error de pensar que: “ni el Restaurador del Vaticano podría juntar todos tus trozos”, pocas veces podremos retomar nuestras vidas. En este sentido, Beatriz es una de esas mujeres que aprende del dolor, que recoge en silencio cada una de las piezas en las que se ha fragmentado su vida, y trata ya no sólo de recomponerse así misma como mujer, como persona; usando para ello como engrudo cada una de las lágrimas ramadas, cada caricia que aplica a cada uno de los golpes recibidos…, sino que además trata de vencer el miedo, trata de ver a su verdugo como víctima para poder sobresalir y ver la luz al final del túnel en que la han enclaustrado.

Y sí. Al igual que Jean-Paul Sartre, creo que “el pasado puede modificarse”.  El estudio de la historia así lo pone de manifiesto constantemente. Pienso y creo, que siempre y cuando deseemos reinventar nuestras vidas, reinventaremos nuestro pasado.

También decía Jean-Paul Sartre: “Lo importante no es lo que han hecho de nosotros, sino lo que hacemos con lo que han hecho de nosotros”. Una lección de la vida que mi personaje Beatriz, aprendió al pie de la letra. Al igual que muchas mujeres. Lección que le otorga la oportunidad de “volver a creer” en otro hombre, en el mismo amor.

El miedo que paraliza a la protagonista es el programa que la traición instaló en su cerebro y por el que se convierte en “verdugo” para salvaguardar su vida. Pero, ¿el problema es que haya repeticiones o la actitud de uno mismo?.

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Entrevista a María Vega. Autora de “Volver a creer”.

– Cierto, muy cierto eso que afirmas. El miedo puede llegar a convertirnos muchas veces sin quererlo o merecerlo, en verdugos de quien nos hace daño intencionadamente. Pero claro, ¿seremos siempre verdugos con todos aquellos que nos hagan daño? Es ahí donde la esencia de uno mismo, lo que somos, lo que nos han enseñado a ser (en cada caso) debe irrumpir y dar sentido a todo. A todo.

En mis clases de psicología y sociología aprendí que muchas veces el “verdugo” es fruto del trabajo de otros, pero que depende de él y sólo de él, seguir siendo ejecutor. La fuerza del carácter, la bravía del querer sobrevivir es lo que nos diferencia de aquel que nos daña. Hasta los animales aprenden del dolor.

Durante el transcurso de la historia, veremos como Beatriz actuará en consecuencia con aquel que ha convertido si vida en un infierno. Terminará por colocarse o enfundarse la máscara del dolor y vestirá los atavíos del verdugo en el que la han convertido. Pero lo que tienen de bueno las máscaras, es que una vez finaliza la “función”,  estas caen. Y retomamos la esencia de lo que somos.

Volver a creer” bien podría ser el mantra para quienes han saboreado la amarga traición y aprenden a masticar de nuevo la vida. ¿Podría ser, de paso, el mantra que cual válvula de escape, permite huir de lo cotidiano a su autora?.

"Volver a creer", un libro de mensaje positivo para purificar el karme

Entrevista a María Vega por “Volver a creer”.

– Podría serlo, y de hecho lo es.

Suelo dejar parte de mi en cada una de mis obras. Es una forma de purificar, de limpiar mi “karma”. Es una forma de contar quien soy, como soy, de donde vengo y como vivo el mundo que me rodea. Un mundo que desgraciadamente no nos gusta muchas veces. A mí desde luego no. 

Para mí, como para muchos escritores (aunque quiero que conste que me sigo considerando “aprendiz” de escritor), el garabatear historias sobre un lienzo blanco, es muchas veces nuestra válvula de escape. Es en ese lienzo donde dejamos impregnados con diferentes tonalidades, con diferente grosor de pinceladas y fuerza, nuestras vivencias, nuestros sentimientos más cercanos e incluso aquellos más ajenos, pero no por ello menos dolientes.

En mi caso, muchas veces necesito liberar mi karma de todo lo que me rodea, sacar fuera todo lo feo, o todo lo bonito que la vida me muestra, me ofrece. Me gusta impregnar cada una de mis novelas con parte de mí, de mis vivencias, del “todo” lo que me rodea.

Reconozco que muchas veces hago mío el dolor ajeno, y lo vivo como mío. Es sufrir  por sufrir…, sí, pero no puedo evitarlo. No creo que sea ni un defecto ni una virtud, pero así soy. Impregno mi inconsciente de las experiencias ajenas, y puedo llegar a hacerlas mías.

Beatriz (al menos para mí) es el reflejo de las mujeres que aprenden del dolor, que lo engullen como pueden, y que una vez lo digieren; con menos o más dificultad, degustan el sabor de la vida tras beber el sorbo de la esperanza que se esconde y se salvaguarda en lo más profundo de sus anhelos, de sus sueños.

Este libro viene a demostrar que del “trauma” se sale y la esencia de quienes fuimos permanece inalterable en el fondo del dolor. ¿Es la ilusión el tratamiento de elección para vivir y además estar vivos?.

– Creo…, aunque más bien quiero creer, que es posible salir del dolor.

Cuando una persona sabe bien quien es, puede superar (mejor o peor) las dificultades de la vida. El saber quiénes somos, es lo que salvaguarda nuestra esencia, aunque haya quien se empeñe en demostrarnos todo lo contrario. Que desgraciadamente los hay.

Todos deseamos ser felices, y esa felicidad parte de saber quienes somos y que queremos ser. Dejando de lado lo material, claro. Nadie es más que nadie, y si eso se graba en nuestra mente como una lección más, pocos podrán destruir nuestras ilusiones. Ilusiones que son la esencia vital que hace que el mundo gire, que da sentido a la vida.

Beatriz pone nombre y significado al mal que la acosa. Alza como estandarte de su contienda, la ilusión de volver a ser quien es, de ser quien le enseñaron que era. Y tiene  claro que como todo mal, el corte más limpio, es y será siempre, el más certero.

Hombre…, atendiendo a que la justicia no siempre debe partir de un mal acto, sino de la consciencia de que la justicia parte de serlo con uno mismo. Beatriz por desgracia optó por una opción contundente, adecuada al momento y época que le tocó vivir. Gracias a Dios los tiempos han cambiado (algo) y las mujeres se encuentran (en parte) al resguardo en la justicia. Pero como yo suelo decir, cada persona es un mundo, y cada casa un universo.

Y sí. La ilusión es el mejor almíbar para poder digerir muchas veces la vida. Hay que aprender a disfrutar de las pequeñas cosas. Y buscarle un porqué a todo, para obtener un cuándo y un dónde.

El binomio fuerza-inteligencia convierte a la protagonista en una mujer sentipensante. ¿Es este rasgo el que convierte las portadas de María vega en exquisitas?.

Detalle del libro "Atrapada en mi memoria" de la terapeuta María Vega.

Portada creada por María Vega.

– Caractericé a Beatriz con el “arquetipo” de una mujer fuerte, vital…, pero inteligente. La fuerza sin inteligencia no tiene ni sentido ni camino.

Puede que incluso le haya otorgado a Beatriz, o que se corresponda en parte, con el arquetipo de “la Gran Diosa”. Arquetipo en el que se reproducen la fuerza femenina universal y que pone de manifiesto las potencias primordiales de la vida, la muerte y la transformación que coexisten y se refugian en cada mujer. Ella es una mujer que tras cada golpe, recoge los pedazos que de ella han dejado y relame sus heridas. Y en cada relamida, en cada lágrima que recoge en sus manos, sella un pacto de sometimiento a sus propias creencias, aquellas que le inculcaron de niña. Un pacto de rebelión contra el impío que ya no sólo mortifica su cuerpo y su mente, sino su propia esencia como mujer y sus ilusiones y esperanzas. Cada magulladura, cada golpe es estudiado por ella. Como bien dices, Beatriz es una mujer “sentipensate”.

En cuanto a mis portadas, (de antemano gracias), sólo te puedo decir que necesito tener en claro cuál es la esencia que la autora quiere trasmitir, y puede que me lleve días, o semanas…, pero siempre tengo en claro que las portadas, que las imágenes, las frases que la completan y la tipología de las letras del título, deben transmitir algo. No necesito leer el libro, sólo necesito que la autora me marque las directrices que guían los sentimientos que se encuentran inscritos en cada página. Sólo necesito la esencia vital de boca de su autora. Y muchas veces con unas pocas frases lo consigo.

Creo que son el espejo del alma de cada libro. Muchas veces pueden conducirnos a error. ¿Cuántas veces no nos hemos dejado llevar por una portada, y después nada es lo que parecía? Por eso creo que poner sentimiento en ella, en darles vida propia, es otorgarle a la obra “alma”, por así decirlo.

 

En resumen puedo decir: “Cuando la vida te presente razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones para reír”: Anónimo.

Aprovecho esta momento para darte las gracias por esta oportunidad. Gracias de corazón. 

María Vega.

2 Responses

  1. María Vega

    Muchas gracias por esta oportunidad, por esta entrevista que ha logrado sacar la esencia de mis letras.
    Un beso. MV

    Responder

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