Entrevista a María José Moreno, autora de “La caricia de Tánatos”

La escritora cordobesa nos sorprende con un thriller psicológico que te envuelve y devuelve al origen, a través de mil y una máscaras que irás descubriendo de forma realista en un apasionante viaje hacia el lado oscuro.

Esta novela es una leve caricia a los diversos mecanismos de defensa que los seres humanos van tejiendo a lo largo de su vida con el objetivo de sobrevivir. Pero, ¿qué otros objetivos persigue el Mal a través de sus mil y una máscaras?

– El Mal siempre pretende causar daño. Ese daño puede tener diferentes cualidades e intensidades pero siempre habrá una o más personas afectadas que sufren las consecuencias del mismo. El Mal se escuda en motivaciones y se desarrolla a partir de sucesos en la biografía del sujeto malévolo ( que lo es por la conjunción de genética y ambiente). En todo esto podemos encontrar las claves para entenderlo, que no para disculparlo.

maria josé moreno

María José Moreno, autora de “La caricia de Tánatos”.

Mercedes Lozano, la protagonista es una mujer que se ha hecho a sí misma. Hartamente profesional, adicta al trabajo… quizás con rasgos de personalidad obsesivos que le han permitido alcanzar sus metas, más en lo profesional que en lo personal. ¿Es la baja tolerancia a la frustración lo que convierte a Mercedes en vulnerable cuando se aleja de su zona de confort?

– Mercedes es más depresiva que obsesiva por eso se culpabiliza cuando cree que sus acciones han determinado que ocurran unos hechos. Mercedes no tiene baja tolerancia a la frustración lo que tiene es miedo de volver a enamorarse y sufrir. A todos nos cuesta salir de nuestra zona de confort porque ahí nos sentimos seguros, pero si además has tenido algún suceso traumático, como ella, con más razón nos resistimos a abandonarla.

Miguel Vergara, colega de profesión de la protagonista, vive atrapado en un trauma infantil que va dibujando su vida. Entrañable, cercano… pero también ambivalente en sus decisiones. ¿Es esta ambivalencia el origen de muchos de nuestros males, a diferencia de los animales?

– Imagino que te refieres a la ambivalencia emocional o afectiva que tiene Miguel hacia Mercedes. La ambivalencia no es el origen de muchos de nuestros males  (creo que hay muchos más y más importantes) solo es producto por nuestra inseguridad, en este caso a nivel emocional. Lo hacemos continuamente en nuestras relaciones sobre la base de la indecisión, de la inseguridad. Miguel arrastra un problema grave y no quiere llevarlo a su relación con Mercedes, de ahí su ambivalencia no solo emocional sino comportamental.

“Cada vez estoy más convencida de que el motor que pone en marcha la vida de las personas es la envidia; ahora disfrazada de competición (está mejor visto socialmente) y ello lleva de la mano aparejada una buena dosis de maldad que vertimos en actos físicos, de pensamiento o de palabra y también por omisión”. María José Moreno. ¿Es la envidia un mecanismo de defensa poco adaptativo?

– En efecto, la envidia no es una defensa adaptada. La envidia se origina de la frustración y psicoanalíticamente se describe su aparición en los primeros años de vidas. La envidia es dañina porque el envidioso fantasea con perjudicar, destruir, manipular, apropiarse de las cualidades del envidiado. Por eso, yo pienso que lleva consigo una gran dosis de maldad que como he dicho otras veces se disfraza en este mundo globalizado en el que nos ha tocado vivir de competitividad, en la que todo esta permitido y se pisotea al otro a nuestro interés egoísta.

 

el maltrato silente

Descubre cómo se articula el Mal.

El maltrato se ve reflejado en la novela como ese proceso compulsivo de realidad que te obliga a repetir patrones aprendidos de otras épocas sin ser consciente de su irracionalidad. ¿Es la maldad el resultado de un sinfín de corto circuitos heredados generación tras generación?

– Esa sería una consideración muy determinista. En el momento actual se considera que determinadas acciones como la violencia o la crueldad pueden estar en relación con  rasgos de personalidad  que a su vez proceden de patología neurobiológicas, sin embargo el aprendizaje hace mucho; de manera que, puede modular la presencia de esas alteraciones neurobiológicas. Es un campo apasionante de estudio al que me dedico profesionalmente y en el que hay demasiadas interrogantes aún sin respuesta.

“La caricia de Tánatos” es la primera entrega de una trilogía que se presume funcional además de muy trabajada. La pericia de una experimentada psiquiatra unida a una elegante pluma que te permite conocerte mejor a ti mismo y dirigir mejor el “radar” en tus relaciones interpersonales. 

Una novela que “dejamos aquí por hoy”, solo hasta que esta magnífica escritora nos vuelva a sorprender.

 

 

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