Dawn Wall: la vía de escalada en pared más difícil del mundo

Los escaladores Tommy Caldwell y Kevin Jorgeson terminan de escalar en libre la Dawn Wall, vía que asciende por la pared de El Capitán en Yosemite, 915 metros de muy alta dificultad sostenida. A falta de confirmación del grado de dificultad, es con seguridad una de las vías de escalada libre en pared más difíciles del mundo.

 

Kevin Jorgeson y Tommy Caldwell tras completar Dawn Wall- Peter Stevens

Kevin Jorgeson y Tommy Caldwell tras completar Dawn Wall- Peter Stevens

Cuando Tommy Caldwell (36 años) y Kevin Jorgeson (30) alcanzan la cima de El Capitán, después de 19 días
initerrumpidos en la pared, no se escucha el aplauso que acompaña a otros logros deportivos: un grupo de 40 familiares y amigos, más los reporteros de la mayoría de los medios estadounidenses son el único público que ha accedido, tras una caminata de 13 kilómetros, a la cumbre de este monolito. Sin embargo, la expectación que ha despertado esta escalada en Estados Unidos y, por contagio en el resto del mundo, está muy lejos de la que levanta normalmente este deporte: presencia en telediarios, portadas en New York Times (y una página interactiva para entender la hazaña), hasta felicitaciones del presidente Obama a los dos deportistas. El Capitán, el monolito granítico más relevante del Parque Nacional de Yosemite, con su pared de apariencia inaccesible y presente en las cámaras de millones de turistas es uno de los hitos naturales más reconocibles:  lo que ocurre en ese paño de casi un kilómetro de granito vertical suena más que en nigún otro lugar. En la época de la inmediatez de las redes sociales y los vídeos instantáneos, se trata de la escalada más seguida de la historia.

 

Dawn Wall, Warren Harding y la historia de Yosemite

La “Wall of the Early Morning Light” (Pared de la primera luz de la mañana) o sencillamente “Dawn Wall” (Pared del amanecer) se encuentra en la cara sureste de la pared de El Capitán y fue ascendida por primera vez por Warren Harding en 1970. Harding, quien contaba 46 años en el momento en que la realizó, utilizó pitones y expansiones (de las que se colgaba para ayudarse en la subida, la escalada libre de dificultad aún estaba en pañales), contraviniendo alguna ley no escrita en la escalada de la época (y actual). Harding y su compañero Dean Caldwell emplearon 27 días en salir de la pared, incluido un intento de rescate que el propio escalador desbarató. Por más que intentaran sacarle de la pared contra su voluntad, se negó a subir al helicóptero ,y dejó clara su postura en mensajes que dejaba caer al valle dentro de botellas vacías. Cuando llegaron a la cumbre, tras pasar hambre y dormir casi un mes en las tiendas de pared que había diseñado el propio Harding, una multitud les esperaba y pudieron contemplar como el gran personaje que fue este escalador celebraba su victoria con vino barato y brandy; sin duda era un gran juerguista y un verdadero héroe de la clase obrera, pero también un genio que consiguió la  atención de todo el país brevemente.

Cuando en 2007, Tommy Caldwell (sin relación con Dean) se fijó en esta pared de aspecto poco amigable como un objetivo para ser ascendida en libre, la magnitud de la dificultad era desconocida. Dos largos de 9a, y una dificultad de 5.14 o más sostenida (por encima de 8b) para 915 metros en 32 largos es algo más que otra liberación de una vía de pared.

 Cómo es y por qué es difícil la escalada de la Dawn Wall en El Capitán

El paño de roca por el que transcurre la “Dawn Wall” es especialmente monolítico: liso, completamente vertical y a tiempos desplomado, carece de las fisuras de otras vías vecinas que, además de servir para marcar el camino más sencillo de escalar, permiten un perfecto aseguramiento al primero de cordada. Encontrar el trazado por el que fuera posible escalar sólo con manos y pies (en escalada libre la cuerda es tan sólo un elemento de seguridad: cualquier ayuda con ésta o un elemento ajeno a la pared invalida la ascensión) requirió dos largos de travesía a media altura en la pared, el 14 y el 15, con una dificultas en escala francesa (la que se usa en Europa) de 9a. Esta dificultad no sólo convierte a estos dos largos de cuerda en los más difícil que existe el Yosemite, sino que entra dentro de la verdadera escalada de alto rendimiento: la primera vez que se realizó una vía de esta dificultad fue en 1991, y lo hizo un escalador adelantado a su tiempo, el alemán Wofgang Güllich. Aún hoy son muy pocos los escaladores que alcanzan en una vía de un solo largo este grado. En la actualidad, en escalada deportiva de dificultad, con mejor accesibilidad y sin el handicap de estar en una pared de 1000 metros durmiendo en hamaca y con tanta pared hecha ya y tanta por resolver, sólo dos escaladores han elevado el grado en una unidad y media: hasta 9b+. Precisamente uno de ellos, Chris Sharma fue uno de los compañeros que ayudaron en los ensayos a Caldwell mientras resolvía y memorizaba los miles de pasos de dificultad de la vía.

Escalada en libre de grandes paredes y El capitán

No se trata de la primera vez que se han escalado en libre todos los largos de una vía de El Capitán, ni tampoco el estilo es perfecto: se trata de “estilo cordada”, en la que ambos escaladores tienen que encadenar (unir todos los pasos sin caídas, pausas colgando del material o ayudas artificiales) bien de primero o de segundo la totalidad de los largos de cuerda de la vía: el mismo Caldwell cuenta con la repetición en el día de dos vías en esta pared, aunque de una dificultad mucho menor, encadenando a la primera la totalidad de los largos. Este estilo tiene un hándicap: si uno de los escaladores de la cordada es incapaz de hacer alguno de los pasos, la vía no se considera terminada en estilo cordada. Es lo que le ocurrió a Jorgeson en los largos clave: hasta diez días, y más de una decena de intentos completos, con el consecuente desgaste de fuerza y piel en las diminutas y dolorosas presas de granito. Una vez superado, la ascensión más mediática de este siglo estaba virtualmente completada, con largos de inmensa dificultad por delante, pero fáciles en comparación.

¿La vía de pared más dura del mundo el Dawn Wall?

El alemán Alex Huber con Reinhold Messner en 2001- Alberto

El alemán Alex Huber con Reinhold Messner en 2001- Alberto

La graduación en escalada funciona de la siguiente manera: un escalador completa una vía y propone su opinión sobre el grado de dificultad; las sucesivas repeticiones van confirmando o ajustando esa propuesta al alza o a la baja. Acertar o quedarse cerca del grado asentado equivale para el primer ascensionista a una cierta solvencia en futuras propuestas. Caldwell y Jorgeson -quienes tienen esa solvencia de sobra- han propuesto dos largos de 9a en una gran pared fácilmente accesible y a la vista de todo el mundo, por lo que cualquier ajuste será mínimo. Comparada esa vía con otras, como Pan Aroma en la cima Ovest de Lavaredo (Dolomitas) de Alex Huber, o Orbayu  de los hermanos Pou en el Urriello, puede que sea la vía de pared más difícil del mundo. Aunque eso es algo que ha correspondido decir a la prensa: los escaladores sólo han hablado de un reto personal de casi ocho años. Y lo han logrado.

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