Cómo se forma una aurora boreal

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Una aurora boreal es un fenómeno que se produce en altas latitudes del hemisferio norte y que ilumina el cielo nocturno. En el sur se denomina aurora austral. Conoce cómo se originan las auroras polares.

En los cielos de las regiones polares  se puede contemplar uno de los espectáculos más bellos de la naturaleza: las auroras polares. Las auroras son luces que se producen en capas altas de la atmósfera en las zonas cercanas a los polos. Si se producen en el sur se denominan auroras australes y si se producen en el norte se denominan auroras boreales.

Así, son los países más cercanos a estos puntos los que pueden disfrutar de estos espectáculos. Canadá, Noruega, Finlandia, el Sur de Argentina y Chile o Islandia son algunos lugares en los que se pueden ver las auroras polares.

El origen de la aurora boreal

Pero, ¿por qué se origina una aurora? ¿cuál es el motivo de que se produzcan esas luces de colores en los cielos cercanos a los polos?

La respuesta hay que buscarla, en primer lugar, a millones de kilómetros de distancia, en el Sol. El viento solar transporta partículas desde la estrella hacia otros cuerpos del sistema solar. Y es este viento, cargado de partículas, el que, al acercarse a la Tierra, interacciona con la magnetosfera terrestre.

En ocasiones, en la superficie solar se producen grandes explosiones que lanzan gran cantidad de partículas lejos de la estrella, intensificando el viento solar. Son las llamaradas solares. Esta actividad solar genera que una gran nube de partículas viaje a través del espacio a velocidades que pueden llegar a 1.000 kilómetros por segundo.

Relación de las auroras polares y el campo magnético terrestre

Cuando estas partículas chocan con el campo magnético de nuestro planeta, la llamada magnetosfera terrestre, son conducidas hacia las zonas polares siguiendo las propias líneas del campo magnético. Además, el propio campo magnético de la Tierra es deformado y empujado por el viento solar cargado de las partículas lanzadas por el Sol.

Cuando llegan a las regiones polares es donde provocan las auroras. En estas zonas la líneas del campo magnético descienden y por tanto las partículas transportadas desde el Sol también.

Las auroras boreales pueden verse en países de latitudes altas, como Noruega - cc-by-sa Frank Olsen

Las auroras boreales pueden verse en países de latitudes altas, como Noruega – CC-by-sa Frank Olsen

Al descender en altura la atmósfera se va haciendo más densa y las partículas comienzan a hacer reacción con los átomos presentes en las capas altas. Provocan estados de excitación en los átomos que hay en la atmósfera durante un período muy corto de tiempo. Y cuando estos átomos regresan a su nivel de energía inicial desprenden energía en forma de luz visible, generando así las denominadas auroras polares.

Los colores de la aurora boreal

De colores rojos, azules o verdes, la aurora boreal puede verse en las noches de latitudes altas, cercanas al círculo polar, pero ¿por qué pueden tener diferentes colores las auroras boreales y australes?

El color de las auroras depende de los átomos que han sido excitados por las partículas del viento solar.

Así, las auroras boreales de color rojo y verde son debidas a la excitación de átomos de oxígeno. El color rojo se presenta principalmente en las áreas de mayor altitud y es debido a la emisión en una longitud de onda de 630 nm. Este color se da en las partes más altas de una aurora boreal e incluso en la parte superior va desvaneciéndose poco a poco por la menor concentración de átomos.

Las auroras boreales verdes son las más comunes

En cuanto al color verde, el color por excelencia de las auroras, se debe a la emisión en una longitud de onda de 557’7 nm. Y es que, efectivamente, las auroras boreales y australes de color verde son las más comunes. Están presentes habitualmente en forma de cortinas, que desaparecen de forma abrupta a unos 95 km de altura (aproximadamente a la altura a la que se producen las lluvias de estrelas) por el rápido descenso en la concentración de átomos de oxígeno.

La aurora boreal también puede tomar colores azulados. Así, el color azul de una aurora boreal es debido al nitrógeno. Aparece en las zonas más bajas de una aurora y lo hace principalmente en el transcurso de las mayores tormentas solares.

Además, la mezcla de estos colores puede dar lugar a que las auroras polares tomen colores morados, amarillos o rosas. Y a diferencia de otros fenómenos que pueden verse en el cielo, como los eclipses de sol, es un maravilloso juego de colores que hace de las auroras boreales un espectáculo sin igual.

El origen de las auroras boreales está en la interacción del viento solar con el campo magnético terrestre - CC-by Fairbanksmike

El origen de las auroras boreales está en la interacción del viento solar con el campo magnético terrestre – CC-by Fairbanksmike

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