El coche de hidrógeno de Toyota llega a Europa

La movilidad sostenible es un tema que los fabricantes están tratando con mucho cuidado, pues supone una inversión espectacularmente elevada. Toyota por su parte, ha cogido al toro por los cuernos y ha puesto en el mercado el primer coche de producción movido por hidrógeno, el Toyota Mirai, que se vende en Europa desde septiembre.

Aunque no lo parezca, aunque pase completamente desapercibido para el común de los mortales, estamos asistiendo a un momento muy importante en la historia de la automoción. Los coches eléctricos ya no son tan raros en nuestra calles, aunque aún les falta evolución y lograr ofrecer tanto autonomías como recargas equivalentes a los actuales coches con motor de combustión. Tenemos a disposición de todo el mundo vehículos híbridos, con motor de combustión asistido por otro eléctrico, aprecios muy competitivos y Toyota se ‘tiró a la piscina’ con el lanzamiento de uno de los modelos más importantes del momento: el Toyota Mirai, el primer coche de hidrógeno de producción.

Este coche supone un paso realmente valiente en la búsqueda de movilidad alternativa y además, no contaminante pues el Toyota Mirai, para quien lo no conozca, emplea una mecánica de hidrógeno y por lo tanto, únicamente emite vapor de agua por su tubo de escape. ¿Podría ser el futuro del automóvil y de la movilidad en general? El tiempo lo dirá ya que aún faltan muchas cosas por hacer, empezando por la infraestructura para repostajes y luego, por bajar los precios tanto del hidrógeno como de este tipo de automóviles.

El coche de hidrógeno japonés

Toyota de hidrógeno

El Toyota Mirai es el primer coche de hidrógeno de producción, lo que le convierte en todo un hito. Su funcionamiento teórico es muy sencillo: a través de una reacción entre el hidrógeno y el oxigeno se crea electricidad que alimenta un motor eléctrico a la vez que únicamente expulsa vapor de agua por su tubo de escape. No anda mal de prestaciones, aunque tampoco son para tirar cohetes. Declara 156 CV y 355 Nm de par, suficientes para hacer el 0 a 100 km/h en 9,6 segundos alcanzado una velocidad máxima de 176 km/h. Cifras comunes en cualquier modelo convencional de categoría media-baja. No obstante, lo mejor que ofrece este coche y no lo tienen por ejemplo los coches eléctricos, que teóricamente, tampoco contaminan, es que la autonomía es de 483 km y su repostaje se hace en menos de 5 minutos. Un eléctrico solo logra unos 200-300 km de autonomía y necesita de al menos 6 horas para tener su batería completa.

No puedo parar de repetirlo, es un gran paso en la búsqueda de la movilidad sostenible, pero aunque Toyota lo venda como un coche que no contamina, eso no es del todo cierto pues durante su fabricación si se contamina. Ocurre lo mismo que con los coches eléctricos o los convencionales, ciertos elementos se obtienen mediante procesos que contaminan y la energía usada para fabricarlos proviene de fuentes que también contaminan en su mayor parte. No quiero entrar en más materia respecto a esto, pero al menos que quede claro que el coche no tiene ningún tipo de emisión nociva para el medio ambiente.

El Toyota Mirai a la venta en Europa

El coche de hidrógeno en Europa

Dejando a un lado la estética, que no entiendo el porque se empeñan los fabricantes en hacer estos coches ‘ecológicos’ con diseños tan extravagantes, el modelo ha sido un éxito en su país, en Japón, donde hay hasta lista de espera para hacerse con uno. Allí se vende desde diciembre de 2014 y ahora es cuando lo traen a Europa. Pero hay que matizar un par de cosas, primero, que no se venderá en toda Europa por problemas con el suministro de hidrógeno, no todos los países cuenta con infraestructura y por ahora solo se podrá comprar en Alemania, Reino Unido y Dinamarca y ojo, porque además no es precisamente barato costando la friolera de 66.000 euros sin impuestos.

Como consuelo, si es que alguien lo necesita, te llevas uno de los coches más importantes de los últimos años, un pionero. Esperemos que España despierte de su letargo y comience la inversión en infraestructuras para coches eléctricos y para el suministro de hidrógeno, cuya manipulación no la puede hacer cualquier y los empleados de las estaciones de servicio deberán tener una formación específica.

Por ahora, ya conocemos al primer cliente en comprar un Toyota Mirai. Bueno, realmente ha comprado un total de 12 unidades y no, no es ningún particular, sino el ayuntamiento de Londres, quien los incluirá en la flota de vehículos. La compra se ha realizado a través de ‘Transport for London’ (Tfl), el departamento de transportes de Londres.

Como dato curioso y ya para terminar, Mirai en japonés significa futuro, un futuro lleno de perdidas ya que por cada coche vendido se especula que Toyota pierde entre 50.000 y 100.000 euros.

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