10 trucos para llevar a los gatos al veterinario sin que protesten

A los gatos les gusta poco (o nada) salir de casa, por lo que llevarles a una revisión puede resultar complicado. Por eso pueden resultar útiles para los amantes de los animales estos 10 trucos para llevar a los gatos al veterinario sin que protesten.

Consejos y recomendaciones

Llevar al gato al veterinario no resulta fácil.

¿Tienes un gato al que no le cuesta nada ir al veterinario? Pues juega a la lotería ya, porque sin duda la suerte te acompaña. Existen menos ejemplares… ¡que políticos honrados! Por lo general tendrás que iniciar una guerra cruenta y salvaje donde todo está permitido. Aunque no entiendas el lenguaje de los gatos, notarás que sus maullidos equivalen a blasfemias en arameo. Después, te resultará muy difícil meterle en el transportín, pero si sobrevives a los arañazos, aún te falta lo peor… ¡Se pasará el viaje quejándose, y moviéndose bruscamente! En la sala de espera se pondrá a chillar escandalosamente!

No existe ninguna solución mágica para que el animal acepte de buen grado ir a realizarse el chequeo. Pero existen algunos consejos dignos de tener en cuenta, que pueden resultar de gran ayuda. Repasamos 10 trucos para llevar a los gatos al veterinario.

10 trucos para llevar a los gatos al veterinario

Cada animal es muy diferente, o sea que lo que funciona con uno no tiene por qué valer para todos los demás. Pese a todo, conviene seguir todas las indicaciones para tu mascota mantenga la calma, dentro de lo que cabe.

1. Consigue que el gato se habitúe al transportín

Viajar transportando a tu gato no resulta fácil, cualquiera que sea el punto de destino. Si asocia salir de casa con acudir a la consulta, sus reacciones serán cada vez más salvajes. Posiblemente empezará a protestar en cuanto saques el transportín. Por eso resulta muy importante que se familiarice con él, por lo que será bueno que lo dejes a la vista, a ser posible en un sitio donde esté a menudo, para que lo vea regularmente. A veces conviene dejar recompensas dentro, para que desarrolle sentimientos afectuosos hacia él, en lugar de odiarlo profundamente.

Cuando se meta, ciérralo y da un paseo tranquilo, sin salir de casa, sin que se balancee demasiado. Que aprenda que por estar dentro en movimiento no va a ocurrirle nada malo.

No sirve cualquier transportín. Vigila que sea lo bastante espacioso como para que pueda estirarse y realizar un giro completo.

2. Logra que el gato se acostumbre al coche

Gran parte del origen del malestar de los gatos reside en su falta de confianza a los automóviles, ya que no se fían de los vehículos en movimiento, pues apenas suben en ellos. Se debe evitar en la medida de lo posible que hile el que le llevemos al vehículo con las visitas al veterinario. Por eso es bueno sacarle de vez en cuando, en viajes primero muy cortos, alrededor del bloque de edificios. De esta manera se dará cuenta de que por pasear no sufre daños. Si se va a utilizar metro o autobús, en ese caso deberás llevarle alguna vez en transporte público para que lo conozca.

3. Antes de la visita, calma al gato en la medida de lo posible

Procura que el día anterior haya estado tranquilo. Ofrécele cariño y afecto antes de iniciar el viaje, para reducirle el nivel de estrés. Puedes pasar un rato con él usando sus juguetes preferidos.

4. Utiliza feromonas anti-estrés

Viene siempre bien recurrir a un calmante natural, que minimice la inquietud del gato. Suelen funcionar bastante bien, salvo que se abuse demasiado y se utilice para cualquier cosa, pues entonces el felino acaba acostumbrándose a él.

Consejos

Los gatos tienen su propio lenguaje.

5. Viaja con las ventanillas cerradas

De esta forma reducirás bastante los ruidos de otros coches del exterior. Esto ayudará a que tu mascota esté más tranquila.

6. Intenta buscar un veterinario que no esté muy lejos de casa

Contra más largo sea el trayecto peor, porque sus quejas irán en aumento. Así que en la medida de lo posible conviene recurrir a un profesional que no tenga la consulta en el quinto pimiento. Aunque tener esta posibilidad resulta muy complicado, lo ideal sería que no necesitaras el coche para ir a verle.

7. Ponle cinturón de seguridad al transportín

De esta forma se conseguirá que la jaula se mueva menos, causando menos nerviosismo al gato, y también que el trayecto sea más seguro, pues le sujetará en caso de accidente.

8. Siéntale al lado a alguien de confianza

A ser posible, en el coche colócale junto a la persona más querida por él, salvo que ésta tenga que conducir. Evitar en cualquier caso que vaya con nosotros alguien a quien le ha demostrado anteriormente cierta animadversión.

9. No le saques del transportín en la sala de espera

Casi siempre toca estar bastante tiempo aguardando a que sea nuestro turno. En ese momento seguirá intranquilo, aunque no lo demuestre, por lo que se debe evitar la tentación de dejarle salir, no sea que se escape. Colócale sobre tus piernas y a ser posible que no vea a los otros animales. Si hubiera perros se puede poner todavía más nervioso. Ayuda que pudieras programar la cita a las horas menos concurridas, pues se sentirá mejor si no tiene alrededor a demasiadas personas y mascotas.

10. Háblale mientras le revisan

Conviene decirle cosas durante todo el viaje, pero más cuando le estén analizando, pues esto le dará confianza, teniendo en cuenta que le van a toquetear y posiblemente recibirá algún pinchazo. Resulta conveniente comunicarse con el minino en voz baja y calmada, ya que si sospecha que nosotros estamos un poco tensos, se pondrá peor. Llevarle un juguete de casa también puede distraerle un poco. Si el gato está demasiado nervioso, conviene pedirle al veterinario que vaya poco a poco e interaccione un poco con él para que coja algo de confianza, antes de iniciar la faena.

Aunque no hacen milagros, con estos consejos, se puede conseguir que los gatos lleven un poco mejor las revisiones veterinarias.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Haz la operación aritmética: *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.