10 consejos para educar a tu gato

Se les considera sólo semidomesticados, pero en realidad con paciencia resulta fácil que aprendan lo básico. Recopilamos 10 consejos para educar a tu gato.

Entrenar a tu gato.

El gato Garfield.

“Tigres, leones, panteras, elefantes, osos, perros, focas, delfines, caballos, camellos, chimpancés, gorilas, conejos, pulgas… ¡Todos han pasado por ello! Los únicos que nunca hemos hecho el imbécil en el circo… ¡somos los gatos!”. Garfield.

Como es bien sabido, los mininos tienen un carácter independiente, con fama de no dejarse imponer nada. Por ejemplo, resulta más complicado trabajar con ellos en el cine que con otros animales, pues raramente se comportarán como se espera. Sin embargo, para una buena convivencia con las personas deberá conocer ciertas reglas, lo que significa que no podrán hacer siempre lo que les plazca.

Por suerte son animales muy adaptables a cualquier situación con una enorme capacidad de aprendizaje. Es fácil conseguir resultados positivos enseguida, sobre todo si son todavía cachorros. En el caso de adoptar un gato adulto (una opción con la que se realiza una buena acción y que tiene múltiples ventajas), habrá aprendido lo fundamental, aunque en caso contrario todavía se le pueden hacer correcciones.

Conviene colocarse en la postura del animal, y adoptar el pensamiento gatuno. Por ejemplo, si se le prohibe subirse a una silla, esto no quiere decir necesariamente que interprete que no puede encaramarse a ninguna.

Repasamos 10 consejos fundamentales para entrenar a tu gato.

Lista de 10 consejos para educar a tu gato

Pueden producir alergias.

Los gatos no se llevan bien con todo el mundo.

1. No maltrates al animal. Imaginamos que la mayor parte de los lectores de este artículo son grandes amantes de los gatos que por supuesto jamás le harían nada malo. Pero nunca está de más recordar que como en el caso de cualquier otro ser vivo, la violencia sólo enturbia la convivencia, y provoca graves secuelas en el sujeto agredido, que de inmediato le cogerá pánico, y puede sufrir una depresión. Para entrenar a tu mascota y que se porte bien, con reñirle bastará.

2. Enséñale a usar el arenero. Que hagan las necesidades en la caja será el objetivo más básico. Para empezar, se precisa asegurarse de que se ha colocado en un lugar tranquilo, ya que los gatos son más bien tímidos, y requieren algo de intimidad. Que no sea complicado acceder a ella, y que no esté cerca del lugar donde comen. El truco consiste en colocarle allí durante un tiempo después de comer, también al despertarse y después de jugar, ya que son los momentos en los que tienden a evacuar. Aféale la conducta si lo hace fuera.

3. Premia a tu mascota. No sólo hace falta afearle la conducta, también conviene ofrecerle una recompensa cuando haga las cosas bien. Se puede empezar con regalos, como comida, juguetes para gatos, pero después el incentivo puede ser una caricia, o dedicarle algún tiempo.

4. Funciona mejor reñir al gato siempre de la misma forma. Por ejemplo, gritarle “¡No!”. Enseguida asociará esa palabra a que está haciendo algo mal. Si se utiliza una palabra distinta, por ejemplo “Mal”, “Para”, “Gato malo”, sólo se conseguirá desorientarlo.

5. La reprimenda debe ser siempre en el momento en que se porte mal. En caso contrario se le estará enviando un mensaje equivocado. De poco sirve regañar al gato cuando al llegar por la noche a casa descubrimos que nos ha arañado el sillón. Si le pillas comiendo, puede llegar a pensar que lo que no es correcto es precisamente eso, alimentarse. En estas situaciones no queda más remedio que aguantarse.

6. Nunca permitas excepciones a las reglas. Si se le riñe siempre que se suba al sofá, no vale permitírselo un día porque se trata de una ocasión especial, por ejemplo celebramos nuestro cumpleaños. No pueden entender que no se pueda realizar una acción o no dependiendo del día.

7. Nunca le quites privilegios. De la misma forma, si al gato se le permite en todo momento subirse al sofá, pero resulta que una tarde tenemos visita y le quitamos esta posibilidad, no entenderán qué ocurre. Se sentirá desorientado y triste.

8. No te excedas con los castigos. Si se le grita por cualquier cosa, y de forma demasiado exagerada, acabará cogiéndonos pánico, o evitándonos. Se requiere esforzarse para mantener cierto equilibrio.

9. Evita que pise la cocina y lugares potencialmente peligrosos. Debería ser una norma básica que esté alejado del sitio donde tenemos los fogones, objetos como cuchillos que pueden hacerles daño, y comida que puede robar. Debe insistirse en que no entre. Lo mismo en el caso de que tengamos habitaciones con material que pueda hacerles daño.

10. Dejar de jugar con el gato cuando nos arañe. Resulta inevitable que nos clave las uñas de vez en cuándo, lo que por norma general ni duele, pero se le debe concienciar de que este comportamiento está mal. Conviene no sólo reñirle cuando lo haga, sino también dejar de interactuar con él, para que aprecie lo grave de la situación. Prémiale si utiliza el rascador.

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