10 consejos para ayudar a los gatos con sobrepeso

Recopilamos 10 consejos para ayudar a los gatos con sobrepeso. Si tu mascota pierde kilos disminuye el riesgo de trastornos cutáneos y dificultades cardiorespiratorias.

Consecuencias.

Recomendaciones básicas.

Un 40% de la población felina sufre obesidad, por diferentes causas. Sobre todo ocurre por la mala alimentación y el sedentarismo, pues en resumen muchos de estos animales consumen demasiadas calorías pero después apenas desarrollan actividades en las que puedan quemarlas. También puede ser consecuencia del estrés, el hipotiroidismo u otras razones.

Como cuando están gorditos tienen una apariencia simpática, a veces no nos preocupamos, pero cuidado: su salud se resiente. Como consecuencia del exceso de kilos, el animal puede sufrir numerosas consecuencias, como dificultades cardiorespiratorias, apatía, trastornos cutáneos o de locomoción, y problemas visuales. Puesto que conviene tomar con urgencia medidas por cuestión de salud, repasamos 10 consejos para ayudar a los gatos con sobrepeso, con el fin de que recupere la vitalidad de antaño.

10 consejos para ayudar a los gatos con sobrepeso

¿Cuál es la alimentación adecuada para un gato?

Se deben poner en marcha cuanto antes una serie de recomendaciones para evitar que el problema llegue a mayores. Éstas son las más importantes, según los veterinarios y expertos.

1. Controlar la alimentación. La recomendación más importante consiste en que nuestro amigo cumpla a rajatabla una dieta equilibrada, que se distinga por su gran cantidad de proteínas y un bajo nivel de calorías. Existen buenos productos de régimen en el mercado, como Royal Canin, Diet Feline Obesity.

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2. Redúceles la comida de forma progresiva. No se le puede disminuir la ración diaria de golpe, ya que podría sufrir lipidosis hepática felina, una enfermedad muy grave. Pasar a una alimentación sana debe ser un proceso gradual.

3. Vigila las horas de la comida. Mejor seguir un orden, dos veces al día, o quizás alguna más son suficientes. No dejes alimentos a su alcance para que no pique entre horas, y por supuesto no le des las sobras de los alimentos de los humanos.

4. No cedas a sus ruegos. Estos animales son bastante listos, a veces fingirán que están muertos de hambre, o que han enloquecido, o incluso pondrán miradas lastimeras para apiadarnos y que le demos comida, pero así el fracaso está asegurado.

5. Pésale cada semana. Lo ideal sería recurrir a una báscula para medir el porcentaje de masa muscular, con la que se controlaría periódicamente si mejora. Si no tienes un aparato apropiado, deberás sostenerlo en brazos mientras te pesas tú y, a continuación, restar tu propio peso: el resultado será el del gato.

6. Ante la duda, llévale al veterinario. Conviene saber reconocer a simple vista cuándo tu mascota tiene problemas de peso, aunque algunas razas son más robustas que otras. Por norma general, si visto desde lo alto parece un cilindro o su cintura se ensancha sobre las costillas, entonces está obeso. Si no estás seguro, mejor llevarle al facultativo para que le haga un reconocimiento, antes de que el problema llegue a mayores.

7. Asegúrate de que ingiere bastante agua. No se animan a beber tanto como los perros, por ejemplo, pero la cantidad mínima que requiere su cuerpo para mantenerse sano es de 50 ml por cada kg que pese al día. Por ejemplo, un gato de 7 kg necesitará 350 ml de agua más o menos.

8. No le pongas leche. Existe el mito de que les encanta, pero no es real, ya que cuando son adultos se vuelven intolerantes a la lactosa. Si se insiste en proporcionársela, generaremos problemas estomacales.

9. Incentiva que se mueva y haga ejercicio. Por ejemplo, aseguráte de que tenga el máximo espacio posible para moverse –a ser posible que pueda entrar en todas las habitaciones de la casa–, y separa al máximo el plato de comida de los areneros para gatos, con el fin de que se mueva todo lo posible.

10. Juega de forma regular con tu gato. Mejor si se puede hacer a diario. Además de que pasarás más tiempo con él, lo que resulta gratificante para ambos, y de que previene el estrés, será la forma más divertida y sencilla de que practique deporte. Para incentivarle, pueden utilizarse juguetes especiales para mininos.

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