10 consejos básicos para caerle bien a los gatos

A diferencia de otros animales domésticos, los mininos eligen si quieren llevarse bien contigo o no. Repasamos 10 consejos básicos para caerle bien a los gatos.

Formas de comportarse

Los gatos se llevan bien con personas de todas las edades.

Si un minino decide que no te quiere no hay nada que hacer. “No es no”, que diría Pedro Sánchez. No te hará caso, si intentas acariciarle podría morderte, y no te demostrará ningún tipo de afecto.

Pero, ¿existen trucos para intentar que cambien de opinión y te den una oportunidad? En realidad los gatos son muy afectuosos, no deberían tener fama de ser animales poco sociables, simplemente son distintos a los de otras especies. Si te coge cariño estás de enhorabuena, ¡no tendrás un amigo más leal y fiel!

Repasamos 10 consejos básicos para caerle bien a los gatos.

Los 10 consejos básicos para caerle bien a los gatos

Las recomendaciones para mejorar las relaciones con los felinos no están ordenadas según su importancia. Tampoco garantizan el éxito en todas las ocasiones, pues si un animal en concreto te tiene ojeriza, a veces no existe forma de que te dé una oportunidad. Puede ser conveniente adoptar un gato adulto en lugar de comprarlo, porque se tiene la oportunidad de interactuar antes de llevarlo a casa, hasta encontrar a tu ‘media naranja’ (y además se está contribuyendo con una buena causa).

1. Por regla general, espera que sea el gato el que se acerque a ti. Se trata del punto más importante, pues el gato te hará más caso si no le acosas, y si toma él la iniciativa de estar contigo. Es más, tiende a acercarse a aquellos que le ignoran, pues les resultan más intersantes. Si no se busca su atención constante es más fáci que se acerque. Conviene despreocuparse, o sea que ponte a hacer la cena y a limpiar la casa sin obsesionarte con captar la atención de tu mascota. De esta forma, aumentan las posibilidades de que quiera estar contigo en un momento determinado.

2. Dirígete al gato a su altura. Si te agachas o incluso te pones a cuatro patas, el minino te considerará menos intimidante. También suele dar buenos resultados hablarles en un tono muy suave, que les haga sentirse muy relajados.

3. Déjale espacio para la intimidad. Mejor no le molestes mientras come, duerme, hace sus necesidades o se asea. En caso contrario puede sentirse molesto, asustarse e irritarse y después guardarnos rencor, pues estas actividades prefieren hacerlas a solas. Si por norma general se les deja en paz, confiará más en nosotros. Conviene esperar el momento más adecuado para relacionarse con él.

Pueden producir alergias.

Los gatos no se llevan bien con todo el mundo.

4. Dale recompensas a tu gato. Como con los humanos, el soborno tiene muchas posibilidades de prosperar. Cuando se acerque a ti ofrécele comida con la mano y aprovecha que se acerca para acariciarle. En poco tiempo asociará tu presencia con el premio, por lo que puede que no te deje en paz.

5. Demuéstrale que te preocupas por él. Con pequeños detalles, como dejarles el suficiente número de camas, cuidar de que tengan todos los accesorios imprescindibles para gatos, cambiarles la arena de la caja, etc., empezarán a vernos con otros ojos. Si nos esforzamos por darle la mejor comida, por ejemplo, nos va a coger un cariño inmenso.

6. No prolongues el contacto con él. En el caso de los gatos, lo bueno si breve, dos veces buenos. Unos pocos mimos los agradecen, pero estar demasiado tiempo acariciándoles pueden llegar a agotarles. Si duerme a nuestro lado, a veces es bueno no tocarle, y descubrir que nos están transmitiendo cariño, a pesar de que no haya contacto físico.

7. Dedícale tiempo de juego. Les viene bien utilizar los juguetes para gatos, para evitar el estrés y el sobrepeso. Existen muchos en el mercado, aunque suelen gustarles especialmente los que estimulan su instinto de cazadores, por ejemplo los ratones de peluche.

8. Aprende el lenguaje de los gatos. Los mininos tienen su propio idioma, así que con un poco de práctica se puede llegar a saber qué están pensando en cada momento, o  qué necesitan. De esta forma, mejora la convivencia, pues resulta más sencillo atenderles si lo precisan, o darles margen en los peores momentos.

9. Sé amable y cariñoso. Siempre se debe tratar al gato con sumo cuidado. Por supuesto, no perder los nervios ni maltratarle. Esto último podría provocar que nos coja miedo. No debería resultar necesaria esta indicación, pero existen muchos casos de personas que se quejan de que su animal les teme… ¡y luego resulta que le golpean!

10. Habla con tu gato. A veces parece que él también puede entenderte a ti, o al menos entienden cuál es nuestro estado de ánimo. Si nos esforzamos porque él nos conozca mejor, se fortalecerá la relación.

En resumen, siguiendo unas pequeñas pautas se puede conseguir un acercamiento a unas mascotas maravillosas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Haz la operación aritmética: *