Fitoterapia, la medicina de las plantas

Las plantas se utilizan para fines curativos desde que se conocen las enfermedades, aunque parece que pasaron a un segundo plano con el desarrollo e implantación de los medicamentos. La medicina natural aprovecha las propiedades de las plantas para tratar la salud a través de la fitoterapia.

El empleo de las plantas medicinales con fines curativos fue el principal e incluso el único recurso de que disponía el ser humano hasta la aparición de los medicamentos. La primera recopilación, de fitoterapia, sobre las propiedades de las plantas se escribió sobre tablillas de arcilla hacia el 3000 a. C. en Sumeria. Actualmente, se cree que se utilizan hasta 25000 plantas medicinales con fines terapéuticos alrededor de todo el mundo.

Hojas verdes

Foto: Condesign/ Pixabay.com

¿Qué es la Fitoterapia?

La Fitoterapia es la utilización de las plantas medicinales con finalidad terapéutica para prevenir, aliviar o curar una amplia variedad de síntomas patológicos y enfermedades. El término fue acuñado por el médico francés Henri Leclerc a principios del s. XX. Es un neologismo formado por los vocablos griegos phytón (planta) y therapeía (tratamiento).

Se emplean los principios activos de las plantas medicinales. Los principios activos son sustancias muy concentradas con infinidad de elementos químicos naturales cuya sinergia, en general, proporciona al organismo herramientas para que él sólo reestablezca su equilibrio interno.

El principal campo de acción de la fitoterapia son las afecciones leves o moderadas, así como las enfermedades crónicas. Además, la fitoterapia ha resultado útil en más del 90% de las afecciones tratadas habitualmente en atención primaria.

Dependiendo de la aplicación, la extracción y el tipo de planta, se utilizan distintas partes como las hojas, el tallo, los frutos, las flores, las raíces, etc.

Plantas medicinales más utilizadas en fitoterapia

Romero

Foto: The3cats/ Pixabay.com

  1. Afecciones del intestino: nogal (para la diarrea), cáscara sagrada (para estreñimiento ocasional), anís (para los gases), menta (para intestino irritable), equinácea (para defensas e inflamaciones).
  2. Depresión, estrés, ansiedad: hipérico, amapola, angélica, ginseng, valeriana, pasiflora, té.
  3. Catarros, gripes, bronquitis: tomillo (gran antiséptico), malvavisco, equinácea (estimula sistema inmunológico), eucalipto, menta, amapola, hinojo.
  4. Salud cardiovascular: espino albar (mejora circulación coronaria), hijas de olivo (efecto hipotensor), ginko biloba (vasodilatador), vid roja (vasoprotector), valeriana. Ajo, lavanda, hamamelis.
  5. Metabolismo: cola de caballo, diente de león, garcinia, achicoria para adelgazar; fenogreco para ganar peso; fucus, guaraná, camilina para control de peso; garcinia cambogia, plantago para mantener la línea.

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